El gobierno local dice que el suelo sobrante «non se vai perder»
13 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Madrugadora y prácticamente unánime. Así puede definirse la sesión plenaria celebrada ayer en Ames con un orden del día de marcado carácter económico, con la aprobación de facturas pendientes y modificaciones presupuestarias para llevarlas cabo y una fase más, que no la última, para tramitar la cesión de suelo en Bertamiráns en favor del Consorcio Galego de Servizos de Igualdade e Benestar.
Precisamente fue el expediente de cesión de suelo el que generó el debate más intenso, sobre todo por las diferencias de superficie entre la parcela ofertada, de casi 3.400 metros cuadrados, y el terreno que el Consorcio necesita, que supone solamente en torno a dos mil metros cuadrados.
Además del tamaño de la parcela, el exalcalde, Carlos Fernández, preguntó al portavoz popular, Ramón Argibay, si existía acuerdo alguno con la junta de compensación de la que forman parte los terrenos para que esta asumiese las obras de urbanización de la parcela.
A la respuesta positiva de Argibay, que matizó que este compromiso no estaba plasmado por escrito, se añadieron las dudas expuestas por el BNG sobre los problemas de cesión de más suelo que el que realmente va a necesitar el Consorcio, que prevé una ocupación de mil metros cuadrados para el edificio de una escuela infantil de seis unidades y otros tantos para zonas verdes del centro.
Respecto al uso futuro de los casi 1.500 metros cuadrados que sobran de esta parcela, el gobierno amiense insistió en que en ningún caso este terreno se va a perder, sino que podrá acoger otro equipamiento público al que le sean suficientes en torno a 1.500 metros cuadrados.
Ante las dudas surgidas, el BNG anunció inicialmente que prefería abstenerse en la votación pese a insistir en su apoyo explícito a la construcción de la segunda guardería pública en Bertamiráns. El Bloque también planteó si podía existir algún tipo de responsabilidad patrimonial de los concejales que aprobasen la cesión de más suelo del necesario. Antes de la respuesta negativa de la secretaria municipal, la portavoz nacionalista, Pilar Candocia, mantuvo un intenso diálogo con Argibay sobre la importancia de que el acuerdo fuese unánime. El edil popular insistió en que Ames no perdería en ningún caso el terreno sobrante y Candocia anunció el cambio de criterio a la hora de votar, por lo que la cesión de suelo quedó aprobada por unanimidad.
Facturas pendientes
Previo a este acuerdo, la corporación aprobó dos reconocimientos de facturas pendientes de pago. Uno fue para abonar a Espina y Delfín un montante de 362.662 euros y otro por un total de 455.653 euros para el pago de facturas pendientes. Ambos prosperaron con el voto a favor en ambos casos de PP y PSOE y la abstención del BNG en uno de ellos. Lo que sí se ratificó sin fisuras fueron los cambios en el presupuesto para hacer efectivos estos pagos.
En este asunto, el regidor amiense, Santiago Amor, destacó que el objetivo del gobierno es pagar las facturas «nun prazo razoable de tempo e axustadas á realidade do Concello».