EL CLIMA CAMBIA
El clima siempre ha cambiado a causa de factores naturales, pero actualmente se observa un rápido calentamiento global causado en parte por las actividades humanas. Este calentamiento altera los recursos disponibles y trae asociados fenómenos climáticos extremos, como olas de calor o lluvias torrenciales que suponen nuevos riesgos.
EN BUSCA DE LA ENERGÍA
El desarrollo social, económico y tecnológico que disfrutamos se basa en el consumo de ingentes cantidades de energía. La mayor parte se obtiene quemando combustibles fósiles, aunque cada vez tienen más importancia las fuentes renovables. La producción y consumo de energía está ligada a graves problemas medioambientales y, además, la necesidad de garantizar el suministro de energía provoca numerosos conflictos internacionales.
LA TECNOLOGÍA CAMBIA NUESTRA SOCIEDAD
La tecnología contribuye a trasladar a la vida cotidiana los avances científicos, multiplicando las posibilidades de ocio y bienestar o facilitando la comunicación entre las personas.
Al mismo tiempo, también proporciona un flujo constante de novedades, a veces completamente prescindibles, que alimentan la sociedad de consumo.
LA SALUD ES LO QUE IMPORTA
Aproximadamente la mitad de los contenidos científicos de los medios de comunicación están relacionados con la salud. Entre los temas con más presencia destacan las enfermedades, la investigación en nuevos fármacos o los problemas relacionados con la atención sanitaria, como las listas de espera o el uso de genéricos.
INAGOTABLE EMPUJE DE LA CIENCIA
Los avances científicos satisfacen nuestra curiosidad y cambian la forma en que entendemos el mundo. La ciencia también se considera una fuente de riqueza económica, sobre todo en los países que carecen de otros recursos más accesibles. Sin embargo no todo en la ciencia es positivo, ya que en ocasiones sus aplicaciones nos plantean dilemas y riesgos ante los que debemos tomar postura.
LOS DESAFÍOS DE LA NATURALEZA
Inundaciones, tormentas, incendios, terremotos o volcanes causan cada año miles de víctimas y enormes pérdidas materiales. Aunque la ciencia ha conseguido explicar estas fuerzas de la naturaleza y contribuye a predecirlas y paliar sus efectos, tendemos a pensar que están más allá de nuestro control.
Sin embargo, buena parte de los daños que causan están relacionados con las actividades humanas, como el abandono de los cultivos y las prácticas agrícolas, responsables de innumerables incendios en Galicia.