Hace guiños al público gallego con aportaciones patrias y anuncia que testará el reestreno de su premiado «Poeta en Nueva York»
21 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Con la resaca todavía de la pedida de mano de su nueva pareja, la azafata de vuelo Mila Ferman, celebrada por todo lo alto el pasado lunes en Barcelona, el bailaor Rafael Amargo se subirá el domingo al escenario del Palacio de la Ópera coruñés con Íntimo. Es un concepto difícil de enlazar con un artista que gusta de lo mediático y del exceso, de la alegría y del jolgorio. Para el compromiso con su nueva pareja no dudó en contar con mariachis, un grupo de boleros, dos compañías de flamenco y hasta nadadoras sincronizadas, pero llegará a A Coruña con un espectáculo sobrio, que «casi no tiene dramaturgia, en el que prima el baile y va directo al corazón», sentencia el artista, en el que asegura que se decanta por la opción más ortodoxa del arte flamenco.
«Es Rafael Amargo en estado puro y son de destacar las tres bailaoras que llevo y luego está como artista invitada una bailarina de danza contemporánea, Laura Llauder, que es de Caldelas de Tui, que va a hacer la pieza que se llama Sola», explica. Mimoso, asegura que se le alegra el corazón con subir al norte y rechaza hablar de distancias, él que con su anterior pareja, indica, se regalaban largos viajes de avión solo para poder hablar largo y tendido tras numerosos saltos geográficos debido a su agenda.
«Japón queda más lejos y voy cuatro o cinco veces al año», sentencia al hablar de la distancia a Galicia, de la que apunta que solo se quejan los gallegos. Por eso, sus conexiones galaicas se amplían. El próximo año se cumple el décimo aniversario de su obra más laureada, Poeta en Nueva York, y anuncia que el reestreno, si bien a nivel internacional será en Londres, antes se rodará por Galicia. Si en su origen tuvo música de Berrogüetto y Carlos Núñez, se sigue aumentando la presencia patria al sumar además a Nova Galega de Danza. Se muestra orgulloso del espectáculo, del que dice que «es una de las obras más importantes de la danza española». «Poeta en Nueva York nunca va a pasar de moda, es como los clásicos, como Guiselle o el Lago de los cisnes», explica y afirma que se debe hacer «revival de lo bueno; es lo que la gente desea».
En un momento de excitación y todavía presumiendo de las joyas recibidas en una pedida de mano todavía sin boda a la vista, se declara «un loco romántico», al que le gusta vivir «el día al día», pero al minuto reconoce que trabaja ya en otras facetas hacia donde derivar su arte, cuando su cuerpo no le permita estar al cien por cien con el baile. Así, ahora prepara la obra La habitación de Giovanni, de James Baldwin, que estrenará en la sala Muntaner de Barcelona. «Quiero ir entrando en el teatro», apunta, mientras vuelve a saltar al presente y afirma que está en su mejor momento. El domingo se podrá comprobar.
«ÍNTIMO» | Palacio de la Ópera de A Coruña | Domingo | 20.30 horas | Entradas en Servinova a 18,70, 20,80 y 26 euros.