«Si hay duda en la edad del chaval, siempre hay que pedir la documentación»

La Voz

SANTIAGO

La presencia de menores en las concentraciones del campus y en otras zonas de la ciudad ha generado medidas para luchar contra el botellón. Inma Rúa está segura de que es un «problema de educación, cívico, y, sobre todo, de sus padres».

-¿Cómo se controla la presencia de menores en los bares de copas?

-Ante la duda, siempre el DNI. Pero cuando el chaval tiene 17, pero su cumpleaños es al día siguiente, ¿qué haces?. ¿Dónde poner el límite?.

-¿Aceptan de buen grado mostrar el DNI?

-Nunca tuve problemas, pero cuando alguien no quiere mostrarlo o pone algún impedimento, suele estar claro que es menor y no se le sirve. Insisto: sin DNI o cuando está claro que son menores, solo refrescos. Es que nos jugamos mucho y además es una cuestión de conciencia.

-El truco es que sea el mayor quien pida las copas, pero la multa es para el local.

-Procuro no servir alcohol a menores y si hay menores en un grupo, no sirvo alcohol a nadie. Pero el problema es que en el supermercado van a comprarlo y se lo beben por ahí. El mayor compra y distribuye.

-¿Qué propuestas de actividades culturales se pueden hacer desde el sector?

-Llevamos años luchando para hacer actividades culturales. Eso serviría para reducir el botellón. Si damos a los jóvenes una alternativa que no implique un consumo abusivo acudirán a los locales y no consumirán por consumir.