Todo tiene un porqué en el proyecto deportivo del Obradoiro. Y todos los pasos se han orientado hacia un gran objetivo: armar un equipo que logre la permanencia en la categoría. Los jugadores que continúan se ganaron a pulso la renovación. Mario Cabanas aterriza en Santiago tras dos años en el Cajasol y la tripleta Milt Palacio-Stephane Lasme-Ebi Ere quizás no tenga el brillo de los primeros espadas, pero los tres han dejado buen sabor de boca en sus anteriores destinos, con números más que interesantes.
Toca cambiar el chip respecto a la pasada campaña, en la que el equipo competía para ganar cada partido. El próximo curso perderá más de los que gane. De lo contrario, habrá superado las expectativas más optimistas. Y, en todo caso, si consigue disfrutar de un año económicamente tan tranquilo como el anterior, tendrá mucho camino andado.