Batería, guitarra, bajo y ella

SANTIAGO

Brillante debut de Anna Calvi, heredera de Patti Smith y quizá sucesora de PJ Harvey

19 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La frase puede sonar a gancho publicitario, pero, como quien la firma es un tipo tan respetado como Brian Eno, habrá que tenerla en cuenta: «Anna Calvi es lo mejor desde Patti Smith». Hija de la emigración italiana a Inglaterra, con 33 años, acompañada de batería, bajo y guitarra, el esperado debut de la londinense es un catálogo de música fronteriza, rock alternativo, algo de épica en sus coros, influencias de PJ Harvey, Nick Cave (no podía faltar) y Kate Bush, y un sonido claro, sin estridencias, pero nada convencional, acompañado por una poderosa voz.

Nominada al mejor álbum en esa referencia internacional que son los Mercury Prize, el trabajo de Calvi es impecable desde su inicio: con una pieza instrumental como carta de presentación con una guitarra con mucho eco que se deja caer, entra la protagonista desde un túnel, se va desatando y exhibe todo su potencial. No More Words es una pieza que engancha y que permite hacerse una idea de lo que vendrá después en un álbum de 10 temas en el que alternan piezas ligeramente bailables (Desire funcionará muy bien en directo), sin el dramatismo que se advierte en otros temas, como Suzanne and I, la mejor composición del disco, en la que deja que las guitarras tomen su protagonismo.

Calvi entra en ese selecto grupo de musculosas voces femeninas, graves, sin límite muy claro, con querencia por el rock clásico por momentos, los aires operísticos en otros y un cierto sabor nostálgico a los 70 y 80 (Blackout o First We Kiss), con un cierto riesgo. Y eso que en este debut Calvi deja fuera, intencionadamente, el single que la convirtió en la mejor promesa del 2010, Jezebel.