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El plazo inaugural de abril se vio complicado por la marcha de las obras
15 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La exposición sobre Santiago en el siglo XIII, que iba a celebrarse en abril en el nuevo Museo das Peregrinacións para conmemorar el 800 aniversario de la Catedral, conmemorará en realidad el 801. La reforma del viejo Banco de España no estará acabada hasta este fin de año. El arquitecto Manuel Gallego, que proyectó la actuación, cree que el punto final a los trabajos hay que situarlo en octubre, pero el propio alcalde, «para curarse en salud», pone como tope el remate del 2011.
Las complicaciones en la obra dejan muy atrás el plazo de marzo. Las actuaciones arqueológicas derivadas del hallazgo de la antigua muralla de Santiago y de una corriente de agua, así como la propia fijación de la estructura del edificio, han tenido mucho que ver en la demora. Fue necesario reformular el proyecto y la obra se desarrolló de forma más lenta y dificultosa de lo inicialmente previsto.
No obstante, el alcalde Xosé Sánchez Bugallo subraya que en el casco histórico de Santiago no hay que concederle demasiada importancia a estas cuestiones, dado que se trata de un área muy sensible en la que es probable hallar vestigios y en la que es preciso afinar mucho en las intervenciones. «Acaba un ano antes ou despois, pero o importante é que todo quede ben», argumenta el regidor en funciones.
Lo que había en el edificio antes de la intervención no era muy visible y demolerlo fue una operación delicada. Esto, unido a los hallazgos, al cauce fluvial y a otras incidencias, constituye «un cóctel» difícil de afrontar, según Gallego Jorreto.
Puesta en valor
El apartado arqueológico se halla resuelto en lo que concierne al transcurso de los trabajos, pero no en la actividad que va a deparar el sótano del edificio. La solución ha sido preservar el área para el posterior análisis y estudio de los vestigios. «Fixemos o que nos deixaron e é lóxico, xa que non se poden arruinar as posibilidades de tratamento e posta en valor dos restos arqueolóxicos», señaló Gallego. Este secular escenario de la ciudad quedará integrado en el museo.
Un elemento esencial en la intervención diseñada por el arquitecto carballinés es la iluminación natural del inmueble, que inunda a raudales el espacio norte del museo. Es en esa franja acristalada en donde estará ubicada, entre otras instalaciones, la cafetería, convertida en una especie de mirador hacia el entorno catedralicio.
Gallego explica que en el proyecto ha sido relevante la idea del final de la peregrinación a Santiago. «Ao chegar aquí, coa exposición de Santiago, ¿que é o mellor do Camiño senón a torre Berenguela?», resalta. Al visitante se le ofrece, tras subir las escaleras del edificio del museo, una de las más preciadas estampas de Santiago. Quienes acompañaron al alcalde ayer en su visita a las obras han tenido la oportunidad de comprobarlo.
«A obra do museo acabará rondando os doce millóns entre a compra e o acondicionamento»
Xosé Sánchez Bugallo