Moncho Fernández admite errores defensivos y pide más inteligencia y más bravura
06 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Quien más quien menos esperaba un paseo militar en su eliminatoria frente al Burgos, y no está siendo el caso. La que dirimen el León y el Breogán es todo un desafío cardíaco en el que se vienen manejando mejor los lucenses, capaces de levantar dos partidos en los que estaban contra las cuerdas. La serie entre el Girona y el Isla de Tenerife Canarias es la que más se está ajustando al guión previsto, ya que cada equipo se muestra fuerte en su feudo.
Pocas veces ha habido una primera ronda de play off tan igualada en la LEB. Tanto que los cuatro cruces están en el cuarto partido, incluido el del Obradoiro, que esta noche vuelve a medirse al Cáceres en tierras extremeñas, a las 21 horas.
El colectivo masculla la sensación de haber dejado escapar una gran oportunidad para cosechar el tercer triunfo. Lo tuvo cerca, pero no fue su mejor día en defensa. Concedió veinte puntos al Cáceres en los contragolpes y tuvo otra vía de agua en el rebote. Por ahí se le escapó el encuentro.
Aranzana mantuvo el mismo diseño en defensa en las filas locales. En contra de lo que esperaba el colectivo santiagués, no recurrió a las variantes zonales. Pero sí hubo cambios en el ataque. A diferencia de lo que sucedió en Santiago, no hizo del «pick and roll» la piedra angular del esquema y optó por volver al formato habitual de la Liga, con muchas salidas de bloqueos.
Moncho Fernández admite que el Obra no estuvo fino en la retaguardia: «Perdimos por errros defensivos en situaciones puntuales, sobre todo en el rebote y en el uno contra uno. En ataque nos faltó continuidad, no conseguimos rachas de acierto».
Así se explica que los dos intentos de despegue en el marcador quedasen neutralizados con sendos parciales 0-12 y 0-11 en la primera parte. El equipo no fue capaz de romper el partido cuando tuvo la oportunidad y acabó pagándolo en un final igualado. Salió cruz.
De cara al encuentro de esta noche, el alquimista de Pontepedriña lanza un mensaje: «Espero que seamos más inteligentes y más bravos». La gran duda sigue siendo Miki Feliú, que mejora pero que todavía arrastra dolor en el pie dañado. Será duda hasta última hora.
El Cáceres lleva tiempo diciendo que está asolado por los problemas físicos, pero al final todos los jugadores que acusan molestias acaban jugando.
Francis Sánchez, que se torció un tobillo en el entrenamiento del martes, estuvo en pista más de 35 minutos y fue el máximo anotador del tercer partido, con 23 puntos. McCoy, del que aseguran que está renqueante desde antes de comenzar la eliminatoria por un problema similar, fue el segundo con más minutos. Humphrey se movió en una media similar a la de Santiago, en torno a los veinte . Y Lucio Angulo y Carlos Cherry también se recuperaron a tiempo.
Gustavo Aranzana insiste en que están al límite, y el Obradoiro sonríe ante la afirmación porque no espera bajas.
Feliú mejora de su lesión, pero todavía nota dolor en el pie y será duda hasta última hora