PSOE y BNG defendieron el proyecto y el PP criticó los años de retraso
30 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Ames cerró ayer los debates plenarios del mandato con una tensa y larga sesión en la que se puso de manifiesto el distanciamiento entre el gobierno local (PSOE) y la oposición (PP y BNG) en campos como la fusión de los servicios de emergencia y de las policías locales de los concellos de Ames y Brión y la ubicación de otra guardería pública en Bertamiráns.
Frente a este enfrentamiento, los ex socios de gobierno del anterior mandato (PSOE y BNG) mantuvieron su anterior complicidad a la hora de rechazar las alegaciones al plan parcial S-15 de Milladoiro, lo que supuso su aprobación definitiva.
Este plan parcial prevé la construcción de 521 viviendas en el entorno de Travesía do Porto, pero el propio alcalde, el socialista Carlos Fernández, reconoció que Ames tardará varios años en ver estas edificaciones debido a la falta de financiación de las promotoras y a la crisis del sector inmobiliario. Pese a esta circunstancia, la ratificación del S-15 permite al Concello de Ames disponer de los terrenos necesarios para construir el centro de salud y un futuro centro de día.
Frente al apoyo de socialistas y nacionalistas, el PP acusó a los ex socios de gobierno de haber retrasado la aprobación de este plan parcial, cuya primera redacción fue promovida por el último gobierno del PP y anulada por el bipartito tras su llegada a la alcaldía en el 2003.
Precisamente, los populares argumentaron que si en ese momento se hubiese aprobado y desarrollado este plan, el proyecto podría haber visto la luz en su totalidad antes del estallido de la burbuja inmobiliaria.
Frente a esta opinión, Carlos Fernández (PSOE) y Xosé Fernández (BNG) defendieron el cambio, que supuso una modificación del diseño de las edificaciones para permitir más suelo de uso dotacional y una zona verde amplia. De hecho, el BNG insistió en que sin esta modificación, promovida en su etapa de gobierno, no habría terreno para el centro de salud.
El Partido Popular recordó que el S-15 fue anulado por un fallo judicial, lo que sumó otro retraso y nuevos cambios, y destacó que todos los equipamientos fueron posibles gracias al Plan Xeral del 2002, un documento que PSOE y BNG consideran que le sobra cemento.