La viabilidad del metro ligero le fue encomendada a finales del pasado año a la empresa Typsa, que percibirá un total de 447.000 euros por un trabajo que se extenderá a lo largo de treinta meses. La Xunta dispondrá entonces de unas propuestas sobre las que trazar la andadura de este medio de transporte, cuya ejecución se trasladaría a la segunda parte de la década. Es un plazo que el gobierno municipal considera excesivamente largo y ha instado a las autoridades autonómicas a acortarlo. De esta tardanza en los trámites previos se verá afectada, particularmente, la conexión con el aeropuerto de Lavacolla, una infraestructura que según distintos sectores resulta ahora mismo prioritaria. Por lo demás, entre los corredores que se plantean de inicio no está el acceso urbano a la Cidade da Cultura, un itinerario posible.