La autora Kitty Crowther ha sido galardonada con el Astrid Lindgren del 2010
23 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.En el 2010 el premio ALMA, que concede el Gobierno sueco, ha recaído en la autora e ilustradora Kitty Crowther, prácticamente desconocida en España. Nacida en Bélgica el 4 de abril de 1970, de padre inglés y madre sueca, reside en Nueva Zelanda. El jurado resaltó al concederle el premio «el humanismo y la compasión que impregnan su obra».
En España tiene editados solamente cinco álbumes o historias ilustradas, tres publicadas en la editorial Corimbo: ¡Scric scrac bibib blub! (2005), Mi amigo Juan (2006) y ¿Entonces? (2007); y dos en Cuatro Azules: En el cine y El despertar (2010), ambos de la serie Poka y Mina, y todos ellos para primeros lectores.
Las obras editadas en Corimbo, cada una de ellas en un formato diferente, son historias amables, muy afectivas, siempre de final feliz -dos finalizan con un sueño reparador-. Así transmiten confianza, paz, respeto y buena educación. Están protagonizadas por seres o animales de pequeño tamaño.
Así, en ¡Scric scrac bibib blub! la protagonista es la ranita Jerónimo, que no es capaz de dominar sus temores nocturnos, hasta que su padre le hace ver con amabilidad la realidad de las cosas.
En Mi amigo Juan, con formato de cómic y muy ajustados gráficamente textos e ilustraciones, cuenta la historia del mirlo Nico y la gaviota Juan, que deciden mantener su amistad por encima de diferencias raciales. El asunto lleva implícito un canto a favor de la lectura y la narración oral, que es precisamente la manera que tiene Nico de ganarse la confianza de sus nuevos vecinos y además de ganarse la autoestima.
En ¿Entonces?, que tiene el formato más pequeño de los tres, casi de bolsillo, los protagonistas son diferentes juguetes o mascotas que esperan jugando y con impaciencia a que llegue su amigo o dueño, el bebé, para arroparlo en su sueño nocturno.
Kitty ilustra sus historias con ceras, siempre muy nítidas, visibles y reconocibles, secuenciadas paso a paso con el texto, con colores agradables y sin complicarse la vida. Su filosofía es pensar siempre en la edad de los lectores a quienes van dirigidas sus obras.
ANIMAR A LEER
Es esta una buena ocasión para sumergirse en sus libros, mostrar sus imágenes y, por ejemplo, hacer una exposición temática en la biblioteca escolar con todos los premiados, o una guía de lectura con su obra o la de todos los premiados. Cualquier disculpa o anécdota es buena para fomentar la lectura.