El Inter Movistar ha encontrado en el Lobelle el mejor caladero para reforzar su equipo. Esta temporada cuenta en sus filas con cuatro jugadores que con anterioridad militaron en el equipo santiagués: Betão, César, Eka y Ciço. Solo este último recaló en el conjunto verde después de hacer escala en Cartagena y Murcia.
De cara a la próxima campaña está casi hecho el fichaje de Pola, que acaba contrato en el Lobelle y que salvo vuelco de última hora cambiará de aires.
Y podría no acabar ahí el trasvase, toda vez que el Inter Movistar también se ha interesado por Rafael. En este caso, al ala cierre todavía le queda un año de contrato y la eventual marcha del internacional brasileño requeriría un acuerdo entre clubes. Para el Lobelle supondría sacar algún beneficio del jugador antes de que quede libre y para Rafael mejorar sustancialmente su contrato en una época de recesión económica. En principio, todas las partes parecen condenadas a entenderse.
El Inter Movistar está siguiendo la misma política que lo llevó a convertirse en el mejor equipo del mundo a finales de los noventa y principios de esta década. Entonces se fue haciendo con los servicios de los jugadores que lo habían conquistado todo con el Caja Segovia. Ahora, y de una manera más gradual, se ha fijado en jugadores que han contribuido a que el Lobelle se haya convertido en las últimas campañas en una alternativa de poder en las competiciones cortas.
A expensas de lo que pueda suceder con Rafael, también está en el aire la continuidad de Alemao, si bien en este caso por motivos personales. El diez del Lobelle no descarta la posibilidad de tener que cerrar antes de lo previsto su etapa en Santiago.
Todas son incógnitas que no deberían tardar en despejarse, ya que condicionan sobremanera la confección de la plantilla para la próxima campaña. De momento, la única cara nueva que está asegurada es la del internacional sub 21 Hamza, un joven valor que juega cedido esta temporada en el Melilla, en División de Plata.