Raxoi tumba un proyecto de 105 apartamentos

santiago / la voz

SANTIAGO

El Ayuntamiento le ha dado para atrás al intento de la Sociedade Cooperativa Galega Monte do Gozo de construir 101 apartamentos turísticos en las inmediaciones de la antigua carretera de Lugo, en San Marcos. La iniciativa está contemplada en el ámbito del suelo urbanizable no programado número 31.1 de San Marcos, en el que el planeamiento general proyectó viviendas, equipamientos y una instalación hotelera.

Esta última dispone de una reserva parcelaria en ese ámbito de más de siete mil metros cuadrados, lo que da pie a construir un buen complejo de alojamientos. Pero no como el que proyectó la Sociedade Monte do Gozo, que fue analizado por los técnicos y obtuvo el rechazo final. Al mismo tiempo fueron desechadas las alegaciones de los promotores.

No está tipificada

¿Cuál es el problema? Pues que la empresa presentó licencia para construir apartamentos turísticos. Y, por mucho que se revisó la ley, esa figura no aparece tipificada en ningún lado en el apartado de alojamientos hoteleros de la legislación autonómica, pese a que la entidad promotora adujo su existencia en la normativa turística.

Se trata de un uso que mueve a confusión y termina derivando en viviendas. «No es lo mismo un uso hotelero o de apartotel que hacer viviendas y venderlas como tales», dicen los responsables locales.

Por lo demás, Raxoi anda con pies de plomo en relación a este tipo de proyectos, particularmente a raíz de la polémica de los 180 apartamentos ilegales de la playa de Samil cuyo futuro pende de una resolución del Supremo. El gobierno local reconoce que esa decisión fue como un aldabonazo para actuar con suma prudencia en estos casos.

El sunp-31.1 alberga unas 115 viviendas adosadas, para las que la firma promotora Outeiro de Sar no tuvo problemas, aunque sí para encontrar un operador que se hiciese cargo del proyecto hotelero, que finalmente fue la Sociedade Monte do Gozo. La única posibilidad que tiene esta empresa ahora es adaptar su proyecto a las condiciones fijadas por la normativa vigente.

Raxoi entiende que el momento presente, con la competencia que existe, quizás no es tan rentable hoy un hotel, pero no se pueden vulnerar los usos.