El fundador y director del taller de baile Alecrín, el bailarín Paco Muñiz, es pionero en enseñar bailes sociales «para divertirse», veterano profesor de ritmos de salón en la ciudad y un dinámico promotor contratado por varios concellos del área como el de Oroso, donde hasta el 22 de este mes han puesto en marcha un programa de clases gratuitas para los vecinos.
-¿Hay que crear la afición?
-Es un regalo navideño del Consello, unas jornadas de puertas abiertas para que prueben y decidan libremente, porque el programa de bailes de salón no es nuevo y este curso, que empezó en septiembre, tenemos tres niveles. En esta oferta hay bailes de salón y en línea, y como novedad, coreografías y acondicionamiento físico.
-¿En qué consisten?
-El taller de coreografía es una experiencia piloto para introducir el ballet clásico, moderno o jazz, porque teníamos un refrito y se trata de formar grupos de 8 a 12 y de 12 a 18 años para aprender y crear una cantera. El de acondicionamiento físico es una introducción de pilates con yoga y ejercicios de relajación.
-¿Cómo explica el éxito del baile?
-Bailar es hablar con el cuerpo, y hay como una deuda por aprender, porque nos gusta y no nos enseñaron. La televisión ha contribuido a hacerlo más cercano y natural, y luego están los grupos de salsa, tango... Asisten más las mujeres, pero los hombres cuando van son más disciplinados.