En Galicia lo más usual es hacer una perforación vertical

La Voz

SANTIAGO

Galicia dispone de buenas condiciones para el aprovechamiento de la energía geotérmica, en tanto que el calor interior de la tierra oscila entre los 14 y 16 grados todo el año. En la comunidad autónoma la captación más frecuente es la vertical, que se realiza mediante una perforación que oscila entre los 70 y los 150 metros, y en la que se introduce una tubería de plástico. Por medio de la recirculación de un fluido, consistente en agua y anticongelante, se absorbe el calor del terreno, que después pasa a una bomba de calor que eleva esta temperatura unos grados, lo que resulta más eficiente y económico que una caldera convencional de gasóleo.

La contaminación visual es prácticamente nula en este tipo de tecnología. También se puede optar por la captación horizontal, pero en este caso se necesita una finca más grande. La instalación discurre a un metro y medio de profundidad para captar el calor del terreno por el mismo procedimiento. La captación mediante agua freática consiste en la extracción del agua subterránea de un pozo mediante una bomba. El agua subterránea sería la fuente ideal de calor, ya que se mantiene a la misma temperatura todo el año. El calor, después, se distribuye por medio de suelo radiante, algo muy parecido al sistema que se usa todavía en Castilla, popularmente denominado gloria, que tiene su origen en el hipocausto romano.