Negreira baraja dos ubicaciones para su depuradora con una diferencia de coste de casi un millón

E. F. NEGREIRA/LA VOZ.

SANTIAGO

La diferencia económica entre construir la nueva depuradora comarcal para Negreira y A Baña en Abeanca, tal y como propone Augas de Galicia, o hacerlo debajo de Negreiroa, ubicación que defiende el Concello, estaría entorno a los 900.000 euros, según los cálculos estimados por Augas de Galicia. Estos datos fueron facilitados ayer al alcalde negreirés, Jorge Tuñas Caamaño, en la entrevista mantenida en Santiago con Roberto Arias, subdirector de Augas. La cuestión que se plantea es que parece difícil que Augas de Galicia asuma esa diferencia, al menos a corto plazo. De ahí que sea este departamento de la Xunta quien tenga la última palabra para decidir si puede construirse debajo de Negreiroa, o cabe una prórroga para lograr más financiación en el siguiente ejercicio presupuestario, según le hizo saber el regidor, aunque para ello habría que saber si la Justicia estaría dispuesta a permitir una demora mayor para derribar la actual estación del campo da feira. Durante la reunión, a la que también asistió el arquitecto municipal y el edil Antonio Hombre (PIN), se trató sobre el otro gran problema de la depuración de aguas en Negreira: el polígono industrial de Covas. En Augas de Galicia no tienen duda alguna de que no van a permitir instalar fosas sépticas a las futuras naves -según propuso Xestur en la última reunión-, dado que esas aguas se verterían al río sin tratamiento previo alguno. Roberto Arias les explicó que en el futuro tampoco permitirían la conexión de las residuales del parque a la red general «sen que antes tivesen un tratamento esas augas», dijo Tuñas. Desde el organismo autonómico Augas de Galicia insistieron en que la solución pasaría por retomar el proyecto de depuradora propia para el parque, ya aprobado por Medio Ambiente, pero que fue descartado para construir una única estación con capacidad suficiente para depurar tanto los vertidos de particulares como de empresas, a construirse a orillas del embalse del río Tambre. Con este panorama, la solución transitoria propuesta por Xestur para los empresarios que se instalen en el polígono negreirés parece no ser válida ya que no contaría con el visto bueno de Augas de Galicia.