Caneda descabalga a su pesar

Manuel García Reigosa
M. G. Reigosa SANTIAGO/LA VOZ.

SANTIAGO

Tras más de dos décadas llevando las riendas sin nadie que le tosiese, el eterno «presi» se encuentra con una situación nueva. Sin casi darse cuenta, ya no es el que decide

11 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

A Caneda solo lo descabalgaron una vez del Compostela, cuando la entidad era una sociedad anónima. El Concello tuvo que emplearse a fondo para ganarle la única votación que perdió en una asamblea de accionistas.

Después, el club se vio abocado al proceso de liquidación judicial y Caneda aprovechó el único resquicio que había para recuperar el control blanquiazul a través de la sociedad Campus Stellae, que adquirió en subasta la marca y los derechos deportivos del Compostela.

Se encontró con una segunda oportunidad para intentar el camino de vuelta y llegó a llevar al equipo de Preferente a Segunda B, pero por el camino crecieron los números rojos y, de golpe, casi sin anestesia, el Compos cayó hasta Preferente, con un pasivo de unos 200.000 euros, según anunció el nuevo presidente, Roberto Gayoso.

Durante los años que ha estado al frente de la entidad gobernó siempre haciendo y deshaciendo a su antojo, lo mismo cuando llevó al equipo hasta Primera División que cuando entró en caída libre. Para los más generosos en la calificación, era una especie de despotismo ilustrado. Para los más críticos, una dictadura.

El caso es que esta semana, por primera vez en mucho tiempo, hubo un intercambio de impresiones entre dirigentes y seguidores para analizar la situación en la que se encuentra la entidad y ver la manera de salir adelante. Y en ese foro no estaba José María Caneda.

Roberto Gayoso se comprometió a abrir una etapa de «democracia», según él mismo la catalogó. También habló de cuidar más la imagen y de tratar de sumar. Así de liso y llano, no deja de ser una forma de encuadrar la filosofía de su antecesor, más proclive al ordeno y mando.

Los seguidores, sin perder la compostura en ningún momento, agradecieron la oportunidad de poder expresarse. Dejaron claro que se habían sentido ninguneados y que, en adelante, además de abonados quieren ser socios con voz y voto.

Primeros gestos

Gayoso se comprometió a avanzar en esa línea, pero pidió tiempo. Y, entre tanto, Caneda ya ha comprobado que su opinión ha dejado de ser la única que pesa. Se mostró en total desacuerdo con el precio de los carnés para la nueva campaña, por considerarlos muy bajos. Sus protestas cayeron en saco roto, porque la tarifa es de 75 euros. Tampoco era partidario de poner el primer equipo en manos de Julio Martínez. Y, si la directiva consigue llegar a un acuerdo con Fabiano y Baleato sobre las cantidades adeudadas, el Compos saldrá en Preferente y en el banquillo se sentará Julio Martínez.

Al menos en el arranque, la idea de pasar a un segundo plano no está saliendo como había previsto. José María Caneda, que siempre se resistió como gato panza arriba en tiempos algo más lejanos a los movimientos para descabalgarlo de la presidencia, quizás no midió esta vez el alcance de su repliegue defensivo.

El encuentro conjunto con la afición y medios de prensa arrojó luz sobre muchas cuestiones y dejó no pocas incógnitas. Gayoso reconoció que Caneda es uno de los acreedores del Compos, porque en alguna ocasión avaló personalmente operaciones para conseguir liquidez. Pero no está cuantificada la cantidad.

Tampoco hubo datos sobre los ingresos que tuvo el club la pasada campaña y el destino que se les dio.

Gayoso no cargó contra el Concello y dejó entrever que la mediación del concejal de Deportes, a última hora, había sido clave para atender parte de la deuda con la plantilla. Algunos jugadores pudieron cobrar. De lo contrario, los 112.000 euros que le costaron el descenso administrativo por las denuncias de futbolistas ante la AFE hubiesen sido unos 180.000.