Hablan los mimos

Patricia Cotón redac.santiago@lavoz.es

SANTIAGO

Luis García Soutullo trabaja como estatua humana en la plaza del Obradoiro de Santiago. Lleva doce años trabajando en la profesión y tras muchos cambios de vestuario, ahora se caracteriza de brujo adivino para atraer a los curiosos que se sacan fotos con él a cambio de unas monedas. Trabaja dos o tres horas al día y se desplaza habitualmente a la zona de la costa y de las Rías Baixas para seguir trabajando. Para poder realizar esta actividad necesita el permiso de Regulación de Actividade dos músicos e artistas de rúa na vía pública , que concede el Ayuntamiento y por el que se asignan unas zonas y unas horas de actuación. A pesar de ser año santo, Luis acusa la «falta de generosidad de la gente que viene, hay mucha cantidad de turista pero poca calidad», dice, y no considera que el año Xacobeo este siendo satisfactorio. Las divinidades posan en el Obradoiro. Jesucristo y el Apóstol se reúnen todos los días en la plaza del Obradoiro como imagen de los mimos Jesús Madrid y Uiraquitan Barbosa. Estos dos artistas callejeros trabajan de abril a noviembre para evitar el frío y en verano se pasan ocho horas diarias quietos encima de un pedestal. Los trajes son diseñados por ellos mismos y cada día emplean unos 20 minutos en prepararse. Aunque este es su único trabajo y les permite llegar a fin de mes, notan que la crisis está haciendo mella en los turistas que dejan menos monedas. A pesar de todo están encantados con su trabajo «vivimos en la abundancia porque somos abundantes, queremos conectar con la gente y como no pagamos hipoteca nos llega con lo que nos dan», comenta Jesús.

Sol Rodríguez

es una brasileña que todos los días permanece siete horas sentada sin moverse en la plaza de la Inmaculada. Vestida como una muñeca azul bordando, está quieta esperando una moneda que le permita comenzar a bordar. Trabaja cuatro horas por la mañana y tres por la tarde y, aunque estuvo trabajando de mimo en Portugal o Andalucía, ya lleva casi cinco años en Compostela. Para prepararse acude a primera hora de la mañana a su particular puesto de trabajo y usa una crema de color azul especial y un filtro solar que la protege del sol que cada día soporta para ganar 10 euros la hora. En total puede conseguir unos 40 euros por la mañana y 25 por la tarde, dinero que, junto a la pensión que cobra, le ayuda a vivir cómodamente. A pesar de esto no considera que este sea un buen Xacobeo «yo creía que iba a poder sacar 150 euros al día porque en Torrelavega me sacaba incluso 130 euros por hora», explica la mimo. En sus muchos años de estatua viviente le han ocurrido muchas anécdotas interesantes pero también reconoce que «aunque no lo parezca se trata de un trabajo duro que reporta contracturas musculares de estar siempre en la misma postura.