«Hay que educar en la más absoluta igualdad»

Ana R. Crespo SANTIAGO/LA VOZ.

SANTIAGO

Gálligo explica las claves para reconocer el maltrato entre las parejas más jóvenes y cómo actuar ante él

27 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Fernando Gálligo tiene un máster en sexología y es experto en género e igualdad. Desde enero del año 2000 trabaja como psicólogo en el Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) y el pasado mayo publicó la guía Mi chico me pega pero me quiere . La Fundación Caixa Galicia fue el escenario, el pasado jueves, de su conferencia Situación de la violencia en parejas jóvenes .

-En lo que va de año han muerto 48 mujeres a manos de sus parejas. Diez solamente en este mes. El año pasado por estas fechas habían muerto veinte menos. No parece que las cosas estén yendo a mejor.

-No. Es bastante preocupante. El problema no está en lo que se está haciendo mal sino en lo que no se está haciendo. El mensaje no ha de ser derrotista pero queda muchísimo por hacer. Hay que trabajar en la prevención, en la educación.

-¿De qué manera?

-No solo desde el centro escolar sino también desde la familia. Desde antes de que nazca. Tener una pareja sensata, que crea en la igualdad, que realmente quiera tener hijos, que se involucre en su educación. Y educar desde que nacen en la más absoluta igualdad. Trabajar desde las anpas, acabar con las reuniones en las que hay veinte madres y un padre.

-Después de diez años trabajando en el IAM, ¿nota un aumento de casos de maltrato en jóvenes?

-No me atrevería a decir tanto. Lo que sí es cierto es que hay más que piden más ayuda. El problema de las chicas jóvenes es que las cuesta más reconocer su situación porque persisten muchos mitos érroneos sobre el amor.

-¿Cómo cuáles?

-Como sobrevalorar el amor, creer que los celos son sinónimo de cariño, creer que no pueden ser felices sin pareja, que querer a alguien significa complacerle absolutamente en todo... Estamos ante un repunte del machismo entre los jóvenes y ante una dejadez al respecto en los centros escolares.

-¿Cuál es la reacción habitual de los padres?

-Lo normal es que se angustien, que se sientan impotentes y que aumenten el control. Es comprensible pero contraproducente porque la joven responde con negación, distancia, aislamiento y se vuelve más vulnerable a esa pareja. Hay que esperar a un momento receptivo y buscar asesoramiento.

-¿Se dan casos de chicos maltratados?

-Sí, pero al ser el Institutto de la Mujer tenemos que derivarlos a otras asociaciones. Sí que he atendido a mujeres maltratadas dentro de una pareja homosexual.

-Si el maltratador no se quita la careta hasta que no asegura la relación, ¿cómo reconocerlo?

-Es difícil, las señales son muy sutiles y muy paulatinas: obsesión por todo el que la rodea, mirar su móvil, restar importancia a sus méritos, menospreciarla, ponerla a mal con amigos y familia para aislarla y lograr su absoluta dependencia... Pero no suelen detectarlas.