La conexión del centro con el aeropuerto y del casco viejo con la Cidade da Cultura son ejes del análisis
27 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El proceso del metro ligero de Santiago ya está en marcha. El estudio que determinará la viabilidad y el alcance del servicio saldrá hoy a licitación con su publicación en el Diario de la Unión Europea. A partir de ahí, la Xunta conocerá las posibilidades y escenarios de implantación de la nueva fórmula, que tendrá carácter metropolitano, y eso sucederá a finales del 2012. Es decir, la empresa o empresas encargadas del trabajo dispondrán de treinta meses para hacerlo a cambio de medio millón de euros, que es el precio base de licitación. En este proceso, la Xunta tendrá en cuenta la opinión del comité de seguimiento del plan de transporte metropolitano, los ayuntamientos y la propia ciudadanía.
El director xeral de Mobilidade, Miguel Rodríguez Bugarín, deshojó las claves de esta andadura previa del metro, que finalizará con un anteproyecto y un estudio económico. La primera clave es el carácter comarcal del sistema, que estará insertado en el transporte metropolitano de Santiago e incorporado a la tarjeta que rige en el mismo. Asimismo, estará coordinado con la red de aparcamientos disuasorios cuyo estudio inicia la Xunta en estos momentos.
Otra baza importante del proyecto de metro ligero es su intermodalidad, no solo con el sistema de autobuses sino también con el aeropuerto de Lavacolla. El deseo de la Administración autonómica es potenciar la conexión del aeropuerto con la ciudad, y el metro tendría ahí un importante papel. El objetivo es también comunicar el ámbito aeroportuario, no solo con el área metropolitana, sino con la red de transporte público de toda Galicia. El estudio habrá de aclarar la viabilidad técnica y económica de la conexión entre Lavacolla y la red ferroviaria de alta velocidad.
Siguiendo la senda trazada por el Consorcio, que consideró el metro ligero un procedimiento idóneo para trasladarse entre el casco viejo y la Cidade da Cultura, el plan autonómico presta especial atención a esta opción de transporte. «Queremos saber hasta qué punto con este sistema del metro ligero podemos atender las demandas de movilidad existentes. Y para ello queremos analizarlo y disponer de datos certeros para confirmar esa posibilidad», aclaró Bugarín.
En todo caso, en la primera fase del estudio, aparte de un plan de red, el análisis determinará una o dos líneas, las principales o más necesarias, para su desarrollo en las fases sucesivas.