La falta de espacio es el principal problema que presenta en la actualidad el centro de salud de Melide, con las consiguientes incomodidades que ello supone para el personal que presta servicio en las instalaciones y para los propios pacientes. De hecho, ha sido necesario realizar una redistribución de las dependencias, de tal manera que dos de las consultas médicas se han dispuesta, de manera provisional, en la entrada del inmueble.
La insuficiencia de espacio también ha repercutido en la sala de espera, una dependencia escasa y mal acondicionada que provoca continuas quejas por parte de los usuarios del centro.
Esa situación pudo comprobarla en primera persona el gerente de Atención Primaria, José Javier Ventosa, durante su estancia en el ambulatorio, que visitó acompañado, además de por técnicos de la Consellería de Sanidade, por la alcaldesa melidense, Socorro Cea; por la edila responsable del departamento municipal de Sanidade, Casé Rodríguez; y por el arquitecto técnico del Ayuntamiento.