Una de las calles emblemáticas de Compostela, la Rúa do Vilar, contará dentro de poco con la Fundación Araguaney-Puente de Culturas como un nuevo miembro de su selecta lista de inquilinos. La entidad presidida por Ghaleb Jaber Ibrahim tiene previsto trasladarse al bajo del edificio situado en el número 21 de esta céntrica rúa del casco viejo. Aquel fue el local en el que durante 77 años estuvo asentada la joyería Malde que, el pasado 10 de enero, abandonaba el edificio al no haber llegado a un acuerdo con la propietaria del mismo y tras una sentencia que le obligaba a desalojarlo. La Fundación Araguaney-Puente de Culturas, que actualmente tiene su sede en el edificio del Hotel Araguaney, anunció ayer que en breve comenzarán los trabajos de rehabilitación del local de la Rúa do Vilar, el cual albergará un espacio de arte, además de ser la sede de la fundación. El objetivo expresado por la entidad es que su nuevo espacio se convierta «en un punto de encuentro dedicado a la cultura y al arte en sus más diversas manifestaciones». El local que acogió a la joyería Malde durante más de tres cuartos de siglo es un inmueble estilo art decó con un valor arquitectónico incalculable que destaca por la singularidad de su decoración y distribución interna. Fue proyectado por el arquitecto José Caridad Mateo (Betanzos, 1906-1996), uno de los principales artífices del movimiento moderno en Galicia. Los arquitectos Pablo Costa y Julián Morenas, en su libro Santiago de Compostela 1850-1950, destacan que el edificio «representa un modelo de intervención arquitectónica culta dentro do recinto histórico da cidade». Con el traslado a la Rúa do Vilar, la Fundación Araguaney pasa a habitar una de las más populares calles de Santiago y de las más transitadas por compostelanos y visitantes. La fundación tendrá como vecinos otros dos importantes contenedores artísticos y culturales de la ciudad, como son las fundaciones Caixa Galicia y Torrente Ballester, además de la oficina de turismo municipal, el Consorcio y la Oficina del Peregrino. La Fundación Araguaney-Puente de Culturas celebró el año pasado sus 25 años, toda una trayectoria en la que ha venido trabajando para «promover el intercambio cultural entre España, América Latina y el mundo árabe, con una clara vocación universal». Sus áreas de actividad comprenden la celebración de seminarios y exposiciones, edición de libros, promoción artística y celebración de conferencias, debates y mesas redondas, entre otras actividades. En la actualidad, la fundación forma parte del Grupo de Empresas Araguaney, compuesto por 12 empresas de distintos campos y que da empleo a un equipo de más de 800 trabajadores. Un grupo que siempre destacó por su espíritu innovador, la sensibilidad social y la voluntad intercultural.