Edificios como el colegio de Ventín y la Casa da Cultura recuperan la normalidad tras el fin de la huelga y la contratación de otra empresa para asumir los trabajos
08 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La huelga de limpieza que durante dos meses convirtió varios edificios públicos de Milladoiro en un paraíso para los ácaros apenas resulta perceptible después de que las trabajadoras de Limpiezas Ames abandonaran el 23 de marzo el paro con el compromiso de que el Concello de Ames daría por extinguido el contrato con la empresa que le adeudaba sus salarios desde diciembre del año pasado.
La firma Servicios Auxiliares de Mantenimiento y Limpieza (Samyl) asume desde esta semana la responsabilidad de mantener en perfecto estado el colegio de Ventín, la Casa da Cultura do Milladoiro, el juzgado de paz, la sede de la Policía Local y la nave municipal, entre otras dependencias. Así seguirá hasta que concluya el concurso público convocado por el Ayuntamiento para contratar este servicio en buena parte de los edificios citados anteriormente.
Los días laborales de Semana Santa sirvieron para limpiar más a fondo las instalaciones públicas afectadas por el paro. Este trabajo se dejó sentir especialmente en el colegio de Ventín, un recinto con cerca de cuatrocientos alumnos que vivió de forma especialmente intensa los efectos de la huelga, provocando bajas médicas de alumnos y profesores afectados por alergias derivadas de la falta de limpieza, sobre todo del polvo acumulado durante el período de las protestas.
Según reconocen en el centro, el colegio está limpio en un 85%, gracias a la reanudación de los trabajos a tiempo completo y al hecho de que el personal, que es el mismo que trabajaba para Limpiezas Ames, pudiese afanarse a fondo en las jornadas no lectivas porque las salas que quedaron listas no necesitaron nuevas limpiezas porque no había clases.
Una situación similar se da en la Casa da Cultura do Milladoiro, un edificio que vio afectada su actividad porque los servicios mínimos solo permitían mantener la salubridad de los baños y retirar los restos de las zonas más utilizadas, en detrimento de algunas oficinas. La empresa contratada por el Concello es la misma que recientemente resultó adjudicataria de la limpieza de otro lote de instalaciones públicas y continuará asumiendo este trabajo hasta que el Ayuntamiento no resuelva de forma definitiva el nuevo proceso. El plazo estimado para el fallo es de un mes.