Los santiagueses esperan a Pasalic o Hettsheimeir y los andaluces prueban al pívot bosnio Ermin Jazvin
27 ene 2010 . Actualizado a las 12:01 h.El Obradoiro visitará el domingo al Granada, un equipo que presenta el mismo balance de siete triunfos y doce derrotas. No es ese el único paralelismo entre las dos formaciones, porque tanto los gallegos como los andaluces están justos de centímetros y de kilos en el juego interior. El conjunto santiagués está pendiente de recuperar a Pasalic o a Hettsheimeir, las dos alternativas a Marc Jackson en la pintura. Ninguno de los dos podrá estar a disposición de Curro Segura este fin de semana. Cuando menos, Héctor Manzano se ejercita ya a buen nivel y llegará más rodado que al partido frente al Valladolid, tras dejar atrás una lesión muscular que se alargó más de lo previsto. Hendrix, talento ofensivo El Granada tiene por dentro a uno de los mejores pívots ofensivos de la Liga, Hendrix. Otra cosa es la defensa cuando debe emparejarse con rivales que le superan en altura. En las últimas jornadas Gutiérrez ha elevado el rendimiento defensivo, pero Trifón Poch ha pido un jugador más. Sobre todo teniendo en cuenta que Pablo Aguilar apenas ha podido jugar en los dos últimos meses, debido a un esguince del que recayó en su reaparición. De hecho, en las últimas jornadas está utilizando al australiano Ingles como cuatro en diversas fases de los partidos y puede insistir en esa vía ante el Obradoiro, ya que Aguilar todavía tiene el cartel de duda. El primer candidato para reforzar el juego interior es el pívot internacional bosnio Ermin Jazvin. Tenía prevista su llegada a Granada para ayer a última hora y hoy se someterá a diversas pruebas físicas, ya que lleva cinco meses parado, entrenando por su cuenta, en la localidad de Mostar. El jugador llega a prueba y si convence a Trifón Poch se quedará hasta final de temporada. En todo caso, todavía queda por resolver un problema con los cupos. Hasta la fecha, Jasen viene jugando como comunitario. Recientemente juró la Constitución y ya tiene el pasaporte español. Pero falta el certificado de la FIBA que acredite que desde que cumplió los 16 años nunca fue convocado por la selección Argentina. Su nombre aparecía en una preselección para el Mundial Júnior de 2003, pero finalmente no fue inscrito. En cuanto llegue la confirmación de la FIBA, será seleccionable por España y dejará un hueco que podría ser cubierto con el pívot bosnio.