El don mágico de la ubicuidad permitió a Melchor, Gaspar y Baltasar visitar a los pequeños de toda la comarca compostelana y tomar nota de sus últimas peticiones
06 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Durante la noche de ayer trabajaron, y muy duro. Pero la previsión de tener que repartir regalos con nocturnidad y a lo largo de todo el mundo no impidió que Sus Majestades de Oriente dedicasen la tarde a visitar a los niños de toda la comarca compostelana. Primero, en grandes desfiles marcados por la pompa, que no hicieron otra cosa más que avisar de que se acercaba la hora mágica. Después, los Reyes Magos, con la paciencia infinita que les caracteriza, recibieron uno por uno a los centenares de pequeños que quisieron acercarse a saludarlos y a hacerle sus peticiones de última hora. Todo, recompensado con un buen puñado de caramelos y la promesa solemne de que en las alforjas de sus camellos viajaban desde tierras lejanas los juguetes preferidos de cada uno de los niños.
Así, la primera cita fue en Ordes. Melchor, Gaspar y Baltasar llegaron en carruaje de caballos hacia las 16 horas para iniciar el desfile en la avenida Alfonso Senra. Tras repartir ilusión a puñados y algún que otro chichón provocado por los dulces, recibieron a los pequeños en la carpa de la Alameda. Rápidos como el viento, se trasladaron a Teo. En esta ocasión escogieron en tren para hacer su visita. Desembarcaron cargados de ilusión en la estación de Osebe para después recorrer todas las parroquias del Concello saludando a los pequeños. El desfile culminó en A Ramallosa, donde estaba programada una gran fiesta infantil para recibir a Sus Majestades.
Hacia las 17 horas, los tres Magos hicieron su aparición en Ames. Tuvieron tiempo de recibir las peticiones de los más rezagados. Y es que la ubicuidad es solo una de las habilidades que atesoran. Media hora más tarde estaban preparados para visitar a los niños, y no tan niños, padroneses. También allí procuraron atender a todos los que quisieron acercarse a saludarlos en Campo do Souto.
Y no solo eso. Los Reyes Magos tuvieron tiempo de recorrer las 12 parroquias de Rois, saludar a los niños de Toques y Santiso, acercarse a Oroso en tren a las 17.30 y recibir a los pequeños a partir de las 19 horas. También aprovecharon para pasar por el Camino de Santiago y visitar Arzúa, Boimorto y Melide, así como por Brión, donde llegaron con una escolta romana.