24 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
No es admisible que el mal tiempo ponga patas arriba todo el transporte aéreo de un país, pero menos lo es todavía que una compañía aérea despache a las personas peor que a los bultos que llenan las bodegas de sus aviones. Así trató Iberia a un grupo de estudiantes de Santiago, que ahora la denunciarán por el trato humillante y, a lo sumo, recibirán dos duros.