La nueva perla de la cantera del Madrid se formó en el Celta

Marcial Varela

SANTIAGO

Parece que han cambiado los tiempos. Si antes era el Celta el que miraba a la cantera blanca como fuente de futuro, ahora es el Real Madrid quien pesca en la factoría de A Madroa. En el verano fichó a Joselu, pero lo dejó a préstamo en Vigo. También se hizo con los servicios de Rodrigo Machado a cambio de 300.000 euros y se lo llevó a la carrera. Nada más desembarcar en la capital de España, el delantero se ha convertido en la nueva perla de la cantera blanca. A sus 18 años, todavía en edad juvenil, no se ha parado ni en la División de Honor, ni en el Real Madrid C. El ex céltico Alejandro Menéndez lo llamó para el Castilla y en dos partidos ha marcado otros tantos goles.

A su llegada a Madrid comenzó a entrenarse a las órdenes de Alberto Toril, ex jugador del Celta en la década de los noventa, con el juvenil A. Su debut ya hacía presagiar lo mejor. En la primera jornada, el equipo merengue visitaba al Talavera y a los pocos minutos de comenzar el choque, Rodri cogió el balón en su propio campo y sin pensarlo dos veces chutó a portería sorprendiendo al guardameta rival. Ese primer gol desde 60 metros fue el inicio de una racha goleadora que pronto se vio recompensada con el ascenso al Real Madrid C, donde también se estrenó con un tanto. Para sorpresa de todos, el ex entrenador del Celta B lo llamó para el filial blanco cuando su puesto estaba en entredicho. «Supongo que me benefició el hecho de que me había visto jugar en Vigo», explica el delantero, que en la segunda parte del encuentro entró en el terreno de juego y su primer disparo lo estrelló en el larguero. Fue un aviso, porque en la jornada siguiente contra el Universidad de Las Palmas, Menéndez le volvía a dar la oportunidad y el primer balón que recibía lo ponía en el fondo de la red. El domingo frente al Guadalajara marcó el segundo y su nombre comenzó a sonar en toda la galaxia blanca.

En apenas tres meses, el punta brasileño ha pasado del juvenil al segundo equipo, algo que no se esperaba: «Fue una evolución muy rápida debida mi buen rendimiento en el juvenil y en el Madrid C y a las lesiones de varios compañeros en mi puesto».

Las buenas noticias no solo llegan para el ex céltico de su equipo, ya que en noviembre debutó con la selección española sub-19 en un torneo clasificatorio para la Eurocopa. En los tres partidos que disputó, anotó dos goles y espera que su buena actuación le sirva para estar en la convocatoria para la fase final. Desde su llegada al Real Madrid, Rodri vive en un estado de felicidad continuo y ya empieza a hacer migas con los jugadores del primer equipo, sobre todo, con los que hablan portugués. La aventura ha tenido un buen inicio, pero sabe que no puede permitirse un momento de relajación: «Las oportunidades son pocas y hay que estar preparado para aprovecharlas. En el Madrid no hay segundas opciones».