La Xunta comprobará en un plazo máximo de 15 días qué tipo de radiación emite un transformador de electricidad que se encuentra situado en los bajos de uno de los edificios de las nuevas viviendas sociales del municipio coruñés de Sada. Así se lo confirmó ayer la delegada territorial de la Consellería de Industria al alcalde sadense, Abel López Soto, que se interesó por la situación después de que los vecinos mostrasen su preocupación por la relación entre ese transformador y la aparición de varios casos de cáncer en el edificio.
Los vecinos del inmueble afectado se reunieron esta semana con el alcalde de Sada para comunicarle los problemas que vienen detectando en el edificio y que ellos relacionan con la existencia del transformador de electricidad.
Los vecinos también presentaron un escrito en la Consellería de Industria en el que indicaban que en los últimos tres años murieron dos niños a causa de un cáncer y que otro menor ha sufrido la enfermedad y al parecer ya la ha superado. Los tres residían en el inmueble. Pero también varios adultos que viven en el edificio sufren la enfermedad.
La portavoz de los vecinos, Maite Bastida, reclama a la Administración que investigue la posible relación entre la radiación emitida por el transformador de electricidad y los casos de cáncer que aparecieron en los últimos tiempos, ya que los vecinos sospechan que la empresa titular de la instalación eléctrica puede haber incrementado el voltaje de la misma para abastecer a los nuevos edificios colindantes en la zona, en la carretera de Ouces, que es una de las que ha registrado un mayor crecimiento en los últimos años en el municipio sadense.
A este respecto, varios de los vecinos aseguraron que en sus domicilios son frecuentes las «explosiones» de bombillas y los «saltos» de los limitadores.
Ante esta situación, los vecinos, que ya han recogido más de un centenar de firmas apoyando sus reivindicaciones, reclaman que se esclarezcan las causas y, si es posible, que se retire el transformador o cuando menos se coloque en un emplazamiento subterráneo que impida cualquier tipo de afectación.
Preocupación
El alcalde de Sada reconoció ayer la «preocupación» de los vecinos, pero aseguró que las Administraciones local y autonómica están trabajando de manera «coordinada» en este caso para poder presentar un informe que aporte «los datos necesarios» para tomar las «medidas necesarias». Entre esas medidas podría incluirse la retirada del transformador de su ubicación actual.
Así, antes de emitir su dictamen, la Xunta encargará a un organismo de control independiente la elaboración de un informe en el que se medirán las ondas electromagnéticas emitidas por la instalación eléctrica y se comprobará si la instalación está adaptada a la normativa vigente.
Antes de entrevistarse con las autoridades, los afectados habían mantenido diferentes reuniones en el seno de la comunidad de vecinos para analizar las medidas a tomar para tratar de investigar la relación del transformador con los casos de cáncer y tratar de buscar una solución al problema.