La Xunta da luz verde por fin a la esperada reforma de la Plaza de Abastos

La Voz

SANTIAGO

El proyecto de reforma de la Plaza de Abastos está, por fin, en movimiento. La Xunta le dio ayer luz verde. Tras varios meses en el dique seco, sin más signos de vida que unas consignaciones presupuestarias sin efectividad, todas las administraciones comprometidas ya han dado por fin su visto bueno oficial. El Ministerio de Vivienda y el Ayuntamiento ya habían formalizado su plácet, pero no la Consellería de Industria.

El ejecutivo gallego no ha tenido ningún empacho en asignar anualidades en sus presupuestos, pero no se planteó llevar el convenio para la reforma al Consello da Xunta. Al parecer, había ciertas diferencias que hacían que la Administración autonómica no diese el paso. El impulso definitivo lo dio el concejal Andrés Fariña, que cogió el toro por los cuernos, negoció con las instancias necesarias y logró desbloquear el proceso sin recortes económicos. Un proceso que parecía eternizarse, ya que en la práctica lleva estancado desde principios del 2007. «A verdade é que tiven moita colaboración dos responsables de Industria e Vivenda», resalta Fariña.

Una vez obtenida la aprobación de la Xunta, que da vía libre a la inversión autonómica de 1,13 millones de euros (repartidos en cuatro anualidades), el edil remitirá de inmediato a Madrid el acuerdo para oficializar el convenio y poner en marcha el expediente de licitación, tarea que le incumbe al Ministerio de Vivienda.

De lo que se trata ahora es de que este departamento agilice el trámite de licitación y adjudicación. Andrés Fariña está convencido de que lo hará, ya que en Vivienda «hai xente comprometida con Santiago». De ser así, y si nada se tuerce, la Plaza de Abastos estará en obras ya el próximo año, para su desarrollo a lo largo del 2010 y el 2011 y su remate en el transcurso del 2012.

El hecho de que los trabajos se materialicen a lo largo del año santo no constituye ningún impedimento serio, según Raxoi, puesto que la rehabilitación se centra en las cubiertas y en las zonas exteriores, sin interferir en el ajetreo comercial del recinto. «Eu non creo que a Praza se resinta en absoluto», refiere el concejal de Mercados.