16 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
No queda otra. O lo pagan los colegios o lo hacen los padres, pero a estas alturas nadie debe dudar de que el mundo de las libretas, los libros de texto, la pizarra y la tiza irá cediendo el paso a la revolución digital, ya sea en Boston, en Tokio o en Negreira. El maletín con el ordenador será la estampa escolar del futuro, que marcha a golpe de click.