Las cuarenta personas del taller de empleo que participaron en la segunda fase del proyecto del paseo en el río Carboeiro esperan encontrar un trabajo pronto
15 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Una placa brilla a orillas del río Carboeiro, en Sigüeiro. Lo hace en honor a las cuarenta personas que se entregaron, durante los últimos doce meses, en la segunda fase del proyecto Paseo Fluvial Rego Carboeiro. Casi medio centenar de almas, en su mayoría mujeres, que participaron en este obradoiro de empleo desempeñando tareas de mampostería, albañilería, carpintería y jardinería.
A la una del mediodía, los homenajeados tenían ayer una cita frente al centro cultural Fernando Casas e Novoa. Después de un año de esfuerzo, por fin, recibieron su reconocimiento con la entrega de diplomas por parte del alcalde de Oroso, Manuel Mirás, y del jefe territorial de la Consellería de Traballo e Benestar, Luis Alberto Álvarez.
Antes del acto conmemorativo, todo el equipo del taller, encabezado por su directora, María José Veiras Puente, recorrió junto a los dirigentes los 30.000 metros cuadrados rehabilitados del entorno fluvial. Durante el itinerario, pasearon por varios de los 1.425 metros lineales de caminos en la margen derecha del Carboeiro, cruzaron algunos de los nuevos puentes de madera que sortean el río, y observaron, entre una larga serie de acondicionamientos, el perfecto estado de los baños públicos recién incorporados.
Las obras de los cuarenta empleados dejan también para el disfrute de los vecinos una serie de construcciones de madera materializadas en 17 bancos, nueve mesas y una zona de mobiliario para hacer ejercicios, con espalderas, aparatos para abdominales y hasta unos obstáculos para las bicicletas. El acondicionamiento se refleja además en un muro de mampostería de 200 metros de largo para encauzar el río, en 20 metros de escaleras de este mismo material, en una fuente o en 420 metros cuadrados de pavimentación de granito al inicio del paseo.
Mirás destacó el trabajo que el Concello está realizando para potenciar la sostenibilidad, con el respeto por el «entorno natural por onde, sobre todo», as familias numerosas, «poidan pasear sen molestias de tráfico».
Ayer, cuarenta personas vieron el resultado del esfuerzo de doce largos meses. Hoy esperan, impacientes, a que su trabajo dé sus frutos y que alguien recoja lo que han sembrado. Ayer brillaron cuarenta personas: ahora solo falta que se reflejen en un puesto de trabajo.