El nuevo modelo de transporte metropolitano de Santiago no estará listo hasta dentro de nueve meses. Este es el plazo fijado por la Dirección Xeral de Transportes que ayer mantuvo una reunión de trabajo a la que estaban convocados los representantes de todos los concellos que disfrutan del servicio (Ames, Boqueixón, Brión, Santiago, Teo, Val do Dubra y Oroso), junto a los municipios que se incorporarán al nuevo modelo: O Pino, Touro y Trazo.
La dirección xeral adujo razones técnicas para establecer la fecha de junio del 2010 para la puesta en marcha de un sistema de transporte que divide a los concellos que rodean a Santiago en varias zonas y establece tarifas en función de los cambios de áreas, con la posibilidad de realizar transbordos dentro de la misma zona sin coste añadido. Eso sí, el nuevo gobierno autonómico confirmó que asumía el proyecto heredado del bipartito, insistiendo en que solamente razones de tipo técnico hacen inviable que el nuevo modelo vea a luz antes de que comience el próximo verano.
Entre las razones técnicas que dilatan los plazos están las dificultades para diseñar tarjetas de transporte que incluyan los distintos perfiles de usuarios, además de la sustitución de las máquinas canceladoras de los billetes. Y mientras el nuevo modelo subsana los problemas técnicos, el actual servicio de transporte metropolitano seguirá como está hasta ahora, con las mismas líneas de viajeros y con un sistema que no permite transbordos.
Otro de los acuerdos cerrados en la reunión de ayer fue el de constituir una comisión de seguimiento par revisar cómo funciona el actual plan y cómo se desarrollan los trabajos del futuro modelo.
Próximo encuentro
La próxima cita, cuyo orden del día se centrará en analizar el modelo existente para subsanar carencias, se celebrará el próximo día 24, aunque será en San Caetano y no en la Dirección Xeral de Mobilidade.
La reunión de ayer se celebró precisamente a petición de los alcaldes de la comarca compostelana que desde el cambio de gobierno autonómico habían reclamado la puesta en marcha del proyecto, dado que, según la anterior Dirección Xeral de Transporte, el proceso estaba pendiente de razones de tipo técnico, las mismas que reconoce el actual equipo.