26 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
La crisis dejó su huella en la jornada grande de las fiestas del Apóstol y contribuyó a que en su día grande Santiago estuviera menos acompañado que otras veces. Y encima ha tenido que presenciar como delante de sus narices la empresa contratada para los fuegos hacía aguas y dejaba en entredicho uno de los actos más atractivos y masivos de las fiestas patronales.