05 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Dentro de Santiago, como se puede comprobar repasando el cuadro que abre esta página, los consumidores no tienen a su alcance lograr grandes ahorros escogiendo estación de servicio para repostar, pese a la liberación del sector aprobada en 1998 por el primer ejecutivo de José María Aznar. En el área de influencia de la ciudad, en cambio, no brilla tanto por su ausencia la competencia. Por ejemplo, entre llenar el tanque de un diésel Peugeot 307 SW en Barbeiros (Ordes) o hacerlo en la carretera de Pontevea (Teo) hay 1,32 euros de diferencia, al costar el litro 95 céntimos en el primer lugar y 97,2 en el segundo.