Maleza que tapa el graderío, herrumbre por doquier, techos caídos, baños sin puerta, focos rotos... El Monte do Gozo agoniza a solo un mes y medio del concierto de Bruce
21 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Tictac, tictac. Restan solamente seis semanas para que Bruce Springsteen, acompañado de la mítica E-Street Band, actúe en el Monte do Gozo... y cualquiera lo diría. Desde luego, a quienes se dejen caer por allí estos días les resultará difícil de creer que en aquel auditorio va a tocar el Boss, ante 37.800 fans, el 2 de agosto de este año.
La maleza se ha tragado las gradas y amenaza ya con malograr el adoquinado de la platea. A una de las torres de iluminación le faltan bombillas, cuando no focos enteros. Un tercio de las estilizadas farolas que circundan el recinto presentan deficiencias. Sobre lo que antaño eran pasillos han crecido incluso tojos. El musgo cubre carteles por doquier, mientras la herrumbre se extiende a cerraduras y portalones. Las taquillas más parecen una garita del Ejército hace décadas abandonada. Faltan grifos en los aseos, además de puertas y tubos fluorescentes. En el área de camerinos, debido a una nefasta política de conservación, el falso techo ha debido ser retirado para una posterior reposición; solo queda de él su estructura metálica. Y en una estancia, ni eso, pues -cosas de la podredumbre- se ha venido abajo. Literal.
También dentro del backstage, sendas estructuras móviles apuntalan una decena de vigas, algunos sanitarios han desaparecido, los cables del sistema eléctrico cuelgan de las paredes, alguien ha destrozado la entrada a una habitación y hasta se pueden ver aún allí, 24 meses después de su celebración, letreros instalados con motivo del recital que Maná ofreció en la ciudad mediado el 2007, hasta el momento, el último celebrado en tan ajado complejo. Con todo, su dueño, el Xacobeo, promete: «Se entregará al promotor del concierto en el plazo previsto y en perfectas condiciones».