Claudio, con dos goles, y Vladimir firmaron la goleada de los santiagueses
25 may 2009 . Actualizado a las 17:24 h.El Compostela ganó el primer asalto. Venció por un contundente 3-0 al Atlético Monzón en el partido de ida de la promoción de ascenso a Segunda División B y pone pie y medio en la nueva categoría. Claudio fue el gran protagonista de la tarde al firmar los dos primeros tantos del conjunto blanquiazul. Vladimir redondeó la cuenta.
El partido empezó sin ritmo, con un Compos frío y un Monzón excesivamente conservador. El equipo gallego intentó abrir el juego por las bandas, pero a los extremos blanquiazules les faltó inspiración y velocidad. Por eso, apenas se crearon ocasiones de peligro.
El Monzón arribó a la capital gallega con la intención de arriesgar lo mínimo. Con una nutrida defensa y con un centro del campo muy poblado, el conjunto oscense se limitó a esperar, renunciando casi por completo al ataque.
Mientras se escuchaban en la grada una y otra vez gritos e insultos contra Caneda, pidiendo su marcha del club, los futbolistas de Baleato mejoraron algo sus prestaciones y buscaron con más interés el portal contrario. Lo hicieron, de todos modos, sin demasiada profundidad.
La primera acción de cierta calidad la protagonizó Petter a los catorce minutos de juego. Detuvo Callizo sin dificultad. Poco después, Vladimir se fue como una moto por la banda derecha y su centro, muy peligroso, no encontró rematador. Poco más dio de sí la primera parte, en la que los aficionados blanquiazules no pararon de animar a sus jugadores y pedir la dimisión del presidente Caneda.
El segundo tiempo comenzó igual que acabó el primero. Poca intensidad en el juego y escasas ideas ofensivas en el Compos. Pero todo cambió a los siete minutos.
Un balón se paseó por delante de la portería visitante y el ambiente comenzó a calentarse. El esférico se fue a córner. Mariño sacó desde la esquina y apareció la cabeza de Claudio para deshacer la igualada en el marcador. San Lázaro vibró de nuevo y los gritos contra Caneda se multiplicaron.
Una velocidad más
El partido se animó. El Compos jugó con una velocidad más y el Monzón empezó a sentir el miedo en el cuerpo. El once santiagués aumentó la intensidad en sus acciones y se comió durante varios minutos a un rival tocado.
El entrenador del Monzón movió el banquillo. Cambió un delantero por otro, aunque mantuvo el mismo sistema. Del Moral, el pichichi oscense, mandó a la ducha a Adriá, el jugador que la pasada temporada le marcara dos goles al Ciudad de Santiago. Lejos de crear más peligro, el conjunto visitante se encontró con una nueva sorpresa. Otra vez Mariño y Claudio fueron los protagonistas. El primero ejecutó una falta al segundo palo y Claudio remató casi sin oposición tras un fallo en cadena de la zaga visitante.
La recta final fue un suplicio para los visitantes, que se quedaron en inferioridad numérica. El Monzón se quedó sin Albert y Petter envió un balón al palo. A dos minutos para el final, Vladimir sentenció el partido y posiblemente la eliminatoria.