El Ciclo 1906 de Jazz tendrá continuidad en el Club Dado-Dadá hoy, a las 23 horas, con un concierto de uno de los pianistas más talentosos de la Península, el joven músico catalán Albert Sanz, quien estará acompañado de dos instrumentistas de no menor categoría: el contrabajista japonés Masa Kamaguchi y el batería estadounidense R. J. Miller.
-¿Trae un repertorio especial para este concierto?
-Será un concierto con alguna cosa nueva y de mi último disco, y realmente con dos músicos que son una atracción como Kamaguchi y Miller.
-Habrá temas en honor a Camus y al gran músico portugués Carlos Paredes, en un estilo «post bop». ¿Qué es exactamente el «post bop»?
-Una música que busca la libertad de expresión y la comunicación, uniendo los buenos sentimientos con el ritmo. Es muy rítmica, melódica y de improvisación.
-¿El que sus padres fueran músicos le ayudó en su carrera?
-Sí, me ayudaron mucho y colaboramos. Con mi madre seguimos haciendo cosas juntos y mi padre sigue componiendo. O sea que estamos haciendo una comuna familiar musical.
-Hace 10 años era un joven valor que tocaba en el Dado-Dadá. Ahora vuelve pero ya con importantes premios y reconocimientos cosechados. ¿Satisfecho de la trayectoria?
-No me puedo quejar, ahora estoy contento y estudiando con los mejores músicos. Pero no soy muy ambicioso. La única ambición que tengo es poder hacer la mejor música posible.