Hosteleros para toda la vida

SANTIAGO

La Asociación de Hostelería de Santiago y Comarca celebró su cena anual y homenajeó a José Figueiras, ex titular del Chopp, y a José Tarrío, del Rhin

07 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La Asociación de Empresarios de Hostelería de Santiago y Comarca celebró esta noche la tradicional cena anual, con motivo de la festividad de Santa Marta, patrona de los hosteleros. La cita, que comenzó con una misa en la iglesia de San Francisco, contó con la participación de numerosos hosteleros de la ciudad y de la comarca compostelana. Precisamente, las características del trabajo del hostelero impiden muchas veces mantener contacto con los compañeros del gremio, por lo que la cena anual es un momento ideal para reforzar la amistad.

La cena, que se celebró en el Hotel Puerta del Camino, contó también con la música de una orquesta para amenizar la velada hasta la madrugada. En el transcurso de la fiesta, la asociación rindió homenaje a dos de sus socios más veteranos: José Manuel Figueiras Vidán, ex titular del café bar Chopp de la rúa Santiago del Estero; y José Tarrío Raíces, del Rhin en la Rúa Nova. Uno y otro se mostraron agradecidos y emocionados por el homenaje de sus colegas.

José Figueiras lleva la profesión en la sangre, no en vano su padre ya fue camarero. Recordaba sus inicios en el 1959 en el Alameda donde estuvo hasta el 77 cuando abrió, junto a un socio, el Chopp. Los problemas de salud le hicieron jubilarse el año pasado, antes de tiempo. «Las cosas han cambiado y mucho; siendo un niño de 14 años había que esperar por el carro de caballos que traía las barras de hielo y el carbón; no había ni registradoras y para ir a cortar el pelo, y me acuerdo que le pedí al jefe que me dejara dos horas libres», recordó Figueiras. Este veterano hostelero no comparte la opinión de los que consideran la hostelería como esclava: «Cuando trabajas en lo que te gusta, eres feliz». Aunque la situación económica está afectando a la hostelería, José Figueiras considera que «todo empezó con el euro, pero están peor los de la noche».

José Tarrío Raíces, del café bar Rhin, también dejará en breve el oficio de hostelero. De hecho tiene colgado el cartel de traspaso en el local, que regenta desde hace 40 años. Los doce anteriores trabajó durante dos años en el Universitario, un bar que ocupaba el bajo en el que actualmente está Sargadelos. Los diez siguientes estuvo en el bar Galicia, en A Senra, y en otro Galicia situado frente al cine Metropol en Doutor Teixeiro. Tarrío recuerda con nostalgia los años en que el Rhin era el local de moda de los estudiantes, «después se fueron hacia el Ensanche; la hostelería cambió mucho, en un tiempo todos eran hombres; ahora hay mujeres, es un cambio cultural». Tampoco le teme a la crisis, «se levantará y no va a tardar; es la tercera crisis que pasamos; y aquí a la gente le gusta alternar, los negocios se hacen en los bares». Su próxima jubilación no la vive como una oportunidad para descansar: «A mí me gusta mucho mi trabajo, es bonito. ¿Cuánto vale una conversación con la gente? El contacto con los clientes te enriquece».