El edificio del Pilar ya tiene vía libre. Por fin quedó desbloqueado el proceso urbanísticos que impedía el cambio de uso en la zona, y este mismo mes el Concello aprobará la modificación del Plan Xeral de Ordenación Municipal que permitirá la utilización de los viejos almacenes como centro sociocultural (con un gran auditorio de 700 plazas) de Caixanova. Eso sí, con un prolongado retraso de casi medio año respecto a las previsiones formales. El asunto llegó a eternizarse, hasta el punto de que el propio alcalde no disimuló su pesar por la lentitud de la tramitación.
Pero en un inmueble del casco viejo todo puede ocurrir aunque se trate de un edificio que, se ha dicho y reiterado, no reúne un gran valor arquitectónico en su interior. Pero no lo consideró así la dirección xeral de Patrimonio, que ha obligado a la conservación de un tramo de la escalera del inmueble, además de valorizar algún otro elemento interno.
Tras las consiguientes reuniones técnicas, y el requerimiento de documentación a la administración local, Caixanova se comprometió a la modificación del proyecto para atender las exigencias de Patrimonio. Al final se registró un consenso entre los técnicos de las partes, y el documento quedó listo para su aprobación este mes.
Pero la cosa no se queda ahí, puesto que antes de iniciar los trabajos de rehabilitación del Pilar, Caixanova deberá aportar un estudio sobre el tratamiento de los muros interiores. La concejala Olga Pedreira considera que este paso no va a entrañar ningún problema. Y tampoco espera que los haya en la Comisión del Casco Histórico, que habrá de dar luz verde al proyecto antes de concederle la licencia correspondiente. No en vano, el expediente ya fue analizado a fondo por Patrimonio, aunque la edila no descarta que pueda haber alguna sugerencia o aportación.
Pese a la ubicación del inmueble y a estar últimamente de moda la aparición de restos arqueológicos, no se prevé que surjan vestigios importantes durante la ejecución de las obras. Un descubrimiento de este tipo entrañaría obviamente una ralentización de los trabajos.
Por lo demás, Olga Pedreira considera que el requerimiento a la empresa para el estudio sobre los muros y el cumplimiento de los requisitos de Patrimonio no supondrá mayores retrasos. Aunque no aventura una fecha para el inicio de las obras, la edila confía en que la actuación esté rematada en el transcurso del año santo, aunque ve complicado que el auditorio de Caixanova sea una realidad a principios del 2010.
Aunque la entidad bancaria tenía como objetivo la apertura del centro a finales del 2009, eso ya no es factible. Entre otras cosas, porque los trabajos durarán 14 meses. No obstante, Pedreira manifiesta su deseo de que el centro esté cuanto antes: «Interésalle á empresa, a min e as administracións, xa que é un elemento importante para a dinamización da cidade histórica. Intentáronse moitas iniciativas, que non callaron, e todos comprometidos neste proxecto».