Crónica de un desastre que se midió en litros

La Voz

SANTIAGO

El 5 de enero del 2001 fue un absoluto desastre en Compostela y su comarca. En Santiago se desplomó el techo de un garaje y doce vehículos quedaron destrozados. Además, el barrio de Carme de Abaixo sufrió las mayores inundaciones de la década y, en la zona de Ponte Sarela, los vecinos estuvieron incomunicados por carretera durante buena parte de la jornada.

En la comarca, decenas de familias de Ames, Padrón y Val do Dubra tuvieron que ser desalojados de sus domicilios. Las lluvias afectaron gravemente a la red secundaria de carreteras y varias cabalgatas de Reyes tuvieron que ser suspendidas.

La cantidad de agua que cayó durante la madrugada del 5 de enero sobre el campo de fútbol de San Lázaro «bastaría para que 70.000 compostelanos se duchasen», decía La Voz para ilustrar los 103 litros por metro cuadrado recogidos entre las siete de la tarde del 4 de enero y las nueve de la mañana del día 5.

¿Qué pasaría hoy si volviera a darse una situación semejante? Básicamente, los problemas serían los mismos que entonces, ya que son muy escasas las medidas que se han tomado para prevenir inundaciones. La excepción es el núcleo de Bertamiráns, donde el paseo fluvial ha mantenido las crecidas a raya.