Este ejecutivo sugiere que la «low cost» irlandesa sopesa la idea de abrir una base en Santiago y crecer «muchísimo»
03 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Ya toca renovarlo. Porque, datado en Dublín a 14 de diciembre del 2004, el convenio de colaboración que la empresa municipal de turismo Incolsa suscribió con Ryanair al objeto de dinamizar Lavacolla expirará dentro de cuatro meses. Ayer, el jefe de Márketing y Ventas de la aerolínea irlandesa dentro de España y Portugal aterrizó en Santiago para, entre otras cosas, ofrecer una rueda de prensa durante la cual se afanó en guardar la ropa. Tanto, que ni siquiera llegó a nadar. De hecho, a pesar de que los promotores del acto habían anunciado lo contrario, Luis Fernández-Mellado no avanzó novedad alguna respecto a los planes de futuro de la low cost en Compostela. Posteriormente, en declaraciones a La Voz, se mostró igual de esquivo, si bien dejó entrever que la compañía podría estar madurando la idea de montar en la capital gallega una de las nuevas bases que proyecta abrir dentro de la Península, donde hoy posee cuatro: Girona, Alicante, Madrid y Reus.
-Supuestamente, se había desplazado hasta aquí para comparecer ante la prensa de la comunidad y «destacar novedades»...
-Bueno, en realidad he venido a hacer hincapié en el importantísimo descenso generalizado de los precios que, gracias al desembarco de Ryanair, se ha producido en las rutas que unen Santiago con Reus-Barcelona y Madrid. Y a poner de relieve también la mejora en la calidad del servicio que ha supuesto nuestra entrada en el mercado doméstico.
-¿Y qué hay de las posibles líneas de próxima implantación en Lavacolla?
-En principio, el programa de invierno es el que es, con vuelos a Madrid, Reus, Londres, Fráncfort y Roma. El de primavera aún no está cerrado definitivamente.
-Alguna clase de previsión manejarán, ¿no?
-Mientras ahora en Europa todos los demás se repliegan, nosotros nos expandimos. Y seguiremos haciéndolo. Pero no sé en qué medida podría afectar esa política al caso concreto de Santiago.
-La vigencia del convenio que los liga a ustedes con Incolsa pronto concluirá. Hace casi un año, preguntado por La Voz, el vicepresidente de Ryanair aventuró que dicho acuerdo sería renovado y ampliado, «con toda seguridad, en las próximas semanas». Pero no ha vuelto a saberse del tema. ¿Qué ocurre?
-No sé, supongo que estará en negociación.
-¿Tiene posibilidades Lavacolla de, en el marco de esas conversaciones, cubrir el hueco operativo originado por el reciente cierre de su base en Valencia?
-Ryanair siempre está en conversaciones con aeropuertos de toda Europa para asentarse en aquellos donde no opera o bien para crecer. Además, mantiene el objetivo de duplicar flota y viajeros de aquí al 2012.
-Una de sí o no: ¿Se han dirigido a ustedes las autoridades locales o autonómicas para pedirles que inauguren base en Santiago?
-Sobre ese tema no le puedo dar ningún avance. Ni lo confirmo ni lo desmiento.
-¿Pues qué objetivo de clientela anual se proponen lograr en Lavacolla?
-Este año queremos cerrarlo con 380.000.
-¿Y los siguientes?
-Nuestra idea es crecer.
-¿Cómo de satisfechos se encuentran con sus resultados en este aeropuerto?
-Están siendo muy buenos, tanto en las rutas internacionales como en las domésticas. Lavacolla reúne todas las condiciones y todo el potencial necesario para que nuestra cifra de viajeros se incremente muchísimo, para que se dé aquí un desarrollo espectacular como el que ya hemos conseguido en otros lugares.
-Luego queda Ryanair para rato en Compostela...
-Yo creo que sí.