La presencia de placas de hielo convirtió en trampas numerosos puntos de la red viaria local; dos personas resultaron heridas leves y hubo caídas y resbalones
03 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Ante una situación como la de ayer, lo ideal hubiera sido quedarse en casa, pero esa no era una opción para los compostelanos que sufrieron en carne propia, desde primeras horas de la mañana, la aventura incierta de ponerse al volante.
Si uno escuchaba los boletines de la radio, con intervenciones en directo de la Policía Local desde la sala de pantallas, daba la impresión de que el caos era absoluto. Y todo por culpa del frío.
Los teléfonos de los servicios de emergencia empezaron a colapsarse bien pronto. Y, en casi todos los casos, las llamadas tenían que ver con salidas de vía en distintos puntos de la ciudad, peligrosos derrapes de vehículos de todos los tamaños y de todos los modelos que patinaron literalmente sobre las placas de hielo con las que apareció asfaltada Compostela.
Sobre las 13.00 horas, la concejala de Tráfico, Marta Álvarez-Santullano, comparecía para resumir las incidencias de una jornada en la que la ciudad estuvo patas arriba.
Uno de los accidentes más aparatosos ocurrió sobre las ocho de la mañana en la zona de Salgueiriños, cuando un todoterreno Suzuki Vitara volcó en medio de la calzada. Momentos después, su conductora, identificada como Vanesa, contaba en una emisora de radio cómo salvó la vida «porque llevaba puesto el cinturón de seguridad».
Marta Álvarez-Santullano dio cuenta también de dos accidentes en los que resultaron heridas dos personas. En el primer caso, el conductor de una moto que patinó a la altura del Centro Comercial Compostela; en el segundo, un automovilista que se salió de la vía en el tramo Filgueira Valverde del periférico (en el trayecto que va de A Rocha a la rotonda de Galuresa).
Precisamente fueron los enlaces con el periférico, sobre todo en la zona de Fontiñas y en los tramos más sombríos, donde se presentaron más problemas relacionados con el hielo.
El equipo de atestados fue requerido para intervenir en accidentes ocurridos en la zona de Concheiros, la avenida de Lugo o en Fontiñas. En este barrio llamaba la atención el aspecto completamente congelado que presentaba la rúa de Berlín.
No solo los conductores se vieron perjudicados por la helada de ayer. Fueron abundantes también los resbalones de peatones en aceras y asfalto, si bien no ha trascendido que ninguno de los perjudicados sufriera heridas de gravedad. La situación se normalizó a última hora de la mañana.