En la construcción de sus instrumentos informales Victor Gama establece un diálogo con la naturaleza a través de los materiales empleados.
-¿La búsqueda de materiales le lleva muy lejos?
-Yo viajo mucho a Colombia, pues tengo una relación muy próxima con ese país, y allá encontré un tipo de calabaza para construir la toha , inspirado por el nido de un pájaro angolano que marchó con la guerra. Con esa búsqueda establezco toda una relación con la gente.
-¿El sonido del instrumento también está en ese imaginario previo?
-Sí, normalmente es el que imagino. La primera versión del instrumento es muy deficiente, un poco imperfecto y primitivo, y me quedo muy frustrado. Pero lo ideal es que salga también algo extraño o diferente.
-Así han nacido instrumentos que hoy son convencionales.
-Sí, y yo también sigo trabajando esos instrumentos, intentando mejorarlos. Ahora he comenzado a hacer varios encargos, entre ellos la construcción de cuatro instrumentos para un museo de Escocia que haré a partir de proyectos de modelación 3D.
-¿En los conciertos que ofrecerá tocará los instrumentos de la muestra?
-Sí, tocaré tres de ellos y uno tradicional de Angola con un repertorio de mi música, un cruce entre experimental y world music .