Santiago Blasco no tendrá fácil iniciar su actividad como registrador mercantil en Compostela si al final, como pretende la homóloga coruñesa, la decisión depende de la Justicia. María Jesús Torres no tiene previsto entregar la numerosa documentación relativa a lo que serán los dominios de Santiago (que incluye los municipios del área metropolitana, las comarcas Ordes, Sar, Melide, Arzúa, Barcala, Xallas y Barbanza) y que tendrá su nuevo emplazamiento en los bajos de la avenida de Lugo detrás del Parlamento.
El objetivo inicial de Blasco era comenzar su actividad en A Coruña a la espera de la adaptación del local, aunque la situación podría cambiar. Con todo, la normativa obliga al nuevo titular a poner en marca la oficina en seis meses desde la toma de posesión.
Mientras, los usuarios que necesiten hacer alguna gestión relativa al registro deberán seguir utilizando la sede coruñesa -a pesar de la sanción impuesta por la Dirección General de Registros debe seguir funcionando- o, en el caso de que sea posible por el tipo de gestión, también podrá recurrir a la Cámara de Comercio.