En los 25 casos que no formularon alegaciones, el Concello hará un «último requirimento» a los particulares, según el concejal responsable del casco histórico de Padrón, para que intervengan en los inmuebles y para lo que les dará un plazo de respuesta «moi curto». De no haber contestación, el gobierno recurrirá a las multas coercitivas, como hizo con el edificio de la rúa Longa. Y si, en última instancia, los propietarios optan por dejar los inmuebles abandonados, el Ayuntamiento podría crear un registro de propiedades de modo que, tras el proceso correspondiente, pasarían a titularidad municipal, de acuerdo con las informaciones de Eloy Rodríguez.
Pero el estado de ruina de la zona antigua de la villa se extiende a otros puntos, como A Trabanca, donde hay varios inmuebles totalmente abandonados y a punto de caerse. Algo similar sucede en Iria Flavia con la casa de los capellanes, que tiene la estructura y el tejado en mal estado, o alguna de las casas del denominado conjunto de los canónigos y que no están ocupadas por la Fundación Camilo José Cela.
En A Escravitude, cerca del santuario, también hay al menos cuatro inmuebles que están en mal estado de conservación, en especial algunos de sus elementos como las galerías. Son las llamadas casas de los notarios, tal y como cuenta Eloy Rodríguez, quien anunció mano dura por parte del Concello para tratar de que los propietarios echen mano de los edificios.