Un profesional del parque de Santa Comba acudió a apagar un incendio en un edificio de Negreira en el que vive; los vecinos se alarmaron por el olor a gas
01 feb 2008 . Actualizado a las 11:10 h.Un cortocircuito en una caldera de calefacción a gasoil en un segundo piso del número 8 de la rúa Nelson Mandela, de Negreira, es la hipótesis que manejan los equipos de extinción sobre el origen de un incendio en el tendedero de la vivienda, entorno a las 21.30 horas de la noche del pasado miércoles en el barrio de Campos. Si bien la mejor noticia es que no hubo que lamentar daños personales en ninguno de los residentes, se da la curiosa circunstancia que uno de los inquilinos es bombero de profesión, y en la noche del miércoles, se encontraba de servicio en el nuevo Parque Comarcal de Bomberos de Santa Comba, que lleva poco más de un mes a pleno funcionamiento. Sus efectivos se desplazaron inmediatamente con sus vehículos de extinción hasta Negreira, una vez recibida la llamada del 112 al igual que los efectivos del Servizo de Emerxencias de Brión (Sebri).
Afortunadamente, el fuego solo afectó a la caldera en cuestión, una lavadora y un tendedero de la ropa, si bien por causas que se le atribuyen a un escape de gasoil de la caldera afectada por el fuego, aproximadamente una hora más tarde cundió de nuevo la alarma entre los vecinos de Nelson Mandela que alertaban de un fuerte olor a gas. El escape fue descartado tras las mediciones efectuadas por los bomberos que indicaban que no existía ninguna fuga de gas, pero sí un fuerte olor a gasoil que mayormente se palpaba en los cuartos de baño de las viviendas, y a través de las tapas de registro del alcantarillado desde Nelson Mandela hasta la avenida de Feiraco, según corroboró el alcalde, Juan García Fuentes, quien se encontraba en la Casa do Concello, donde fue alertado por los vecinos de la zona.
La Policía Local de Negreira realizó ciertas indagaciones en la mañana de ayer, apuntándose como posible causa a un vertido fortuito de carburante que contenía la caldera incendiada por un tejado contiguo hasta los desagües, que estarían conectados con la red general de saneamiento, lo cual explicaría el fuerte olor a gasoil que emanaba de las tapas de registro del alcantarillado. Esto fue lo que hizo pensar inicialmente a los vecinos en una fuga incontrolada de gas en la zona.
De cualquier forma, el regidor negreirés afirmaba ayer que serán meticulosos con cualquier vertido incontrolado que se produzca a la red de saneamiento de la villa, sobre todo porque en los casos de líquidos disolventes o carburantes «supón un dano medioambiental tremendo, e na situación en que está Negreira coa actual depuradora que carece de capacidad para tratar as augas fecais, cando chegan estes vertidos van parar prácticamente directos ao río».