La Administración dice que seleccionará «sen présa» otro inmueble en la zona de Santiago para niños bajo su tutela
25 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Un día después de que la Consellería de Economía (PSOE) paralizase cautelarmente la compra del chalé número 69 de Os Verxeles (Teo), para su conversión en centro de menores, el organismo promotor de esta iniciativa, la Vicepresidencia da Igualdade e do Benestar (BNG), renunció ayer de manera definitiva al proyecto. El departamento que gestiona Anxo Quintana justificó el cambio de planes aduciendo que, al menos en estos momentos, en la citada urbanización no aprecia la condición precisa para el éxito de la empresa: «Un entorno integrador e normalizador». Sin embargo, los residentes, que consideraban ilegal toda la operación, atribuyeron el desenlace de la historia a sus gestiones y demandas de los últimos días. «Sen présa», la Xunta se afanará en la identificación de emplazamientos alternativos en las afueras de Santiago.
Hace diez días el bipartito comunicó formalmente que pagaría a J.?C.?I.?R. 420.000 euros (IVA incluido) por el polémico inmueble, 365 metros cuadrados construidos en 1990. La adquisición se había tramitado como una necesidad imperiosa ante el cierre del Xoán Vicente Viqueira, un complejo de reeducación de niños y adolescentes que funcionó en la antigua residencia presidencial de Roxos entre febrero del 2003 y agosto del 2007. Ante la contestación social, a partir del 17 de enero, no obstante, la Administración comenzó a informar de que no refundaría aquellas instalaciones en Os Verxeles, sino que abriría allí una casa de familia, definida por ley como servicio «de dimensións reducidas en vivendas normalizadas, plenamente integradas na comunidade e con capacidade máxima de oito prazas».
Economía, agente meramente instrumental en todo el proceso, congeló este miércoles la transferencia de dinero al propietario del recinto, hasta determinar de forma fehaciente si se ajustaba a derecho o, por contra, la razón asistía a los vecinos, quienes habían advertido de que el traspaso era nulo, dado que la normativa municipal vigente no permite habilitar residenciales colectivos en la urbanización. Ya ayer, el alcalde de Teo, Martiño Noriega (BNG), se reunió con la secretaria xeral do Benestar, la también nacionalista María Xesús Lago. Al término del encuentro, ambos comparecieron ante la prensa al objeto de llorar la muerte del proyecto.
Invitación a reflexionar
«Non se debe ás protestas dos veciños», declaró Lago, para luego abundar: «Non pode darse unha situación de imposición ante esta situación de falta de entendemento e de ambiente acolledor». «A Vicepresidencia -añadió- traballará para atopar un novo inmoble na área de Compostela con todos os requisitos precisos para a normalización da vida dos menores en réxime de protección, como a súa proximidade ao centro urbán e o acceso aos servizos educativos e sanitarios». Obrará sin urgencia; «porque non temos ningunha présa», aseveró.
Tanto ella como el regidor coincidieron en realizar un llamamiento general a la reflexión. Se trataría, en palabras de Lago, de «analizar a responsabilidade que ten a sociedade á hora de achar solucións a problemáticas que xera a propia sociedade e que, neste caso, tocan ao colectivo máis vulnerable e indefenso, os menores».
Por tanto, Santiago continuará siendo durante un tiempo la única comarca urbana de Galicia sin un centro para niños.