La ciudad y otros ocho concellos de su entorno bajan en el ránking gallego de población mientras siete ascienden
05 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Demográficamente, la comarca santiaguesa no solo crece a un ritmo mayor que las otras seis de la Galicia urbana, sino que también lo hace desbordando las previsiones de los expertos del sector. A través de la senda de su evolución, la zona transita rauda, tan veloz, que camina cuatro años por delante del paso que se le suponía.
Según datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) hace ocho días, en el conjunto de Ames, Boqueixón, Brión, Compostela, Teo, Val do Dubra y Vedra residían 156.833 personas el 1 de enero del 2007. Sin embargo, de acuerdo con un macroinforme que el Instituto Galego de Estatística (IGE) había publicado en junio del 2005, esa suma debería ser bien distinta, de apenas 151.882 individuos, o sea, 4.951 menos.
Dibujando en una gráfica el último padrón oficialmente aprobado por el Gobierno junto al estimado para las mismas fechas por los técnicos del IGE, se aprecia cómo el primer trazo se sitúa un 3,2% por encima del segundo. Sucede eso porque Estatística, en sus proyecciones, había pronosticado que la capital y los seis concellos administrativamente ligados a la ciudad ganarían un 4,9% de población durante el quinquenio 2002-2006, cuando al final terminaron progresando un 8,3.
Las cifras del 2017, próximas
En consecuencia, a comienzos del año pasado la cifra de empadronados en la comarca prácticamente igualaba a la vaticinada para el 2011, que era de 156.859 inscritos. Dicho de otra manera, su dinamismo provocó que a principios del 2007 cruzase una meta cuya superación, supuestamente, no iba a conseguir hasta 48 meses después. Y, de continuar por semejante vía, hacia diciembre del 2009 alcanzará ya el volumen de censados que la Xunta esperaba para el 2017 (163.045 moradores).
Comparando los padrones reales de las restantes seis comarcas vinculadas a Santiago con las previsiones censales de los expertos, se concluye que las cuentas echadas por estos en el 2005 no iban muy desencaminadas. Así, en los casos de Arzúa, Ordes, O Sar y Melide se detectan desviaciones negativas (optimistas en exceso) de 0,24, 0,07, 1,16 y 1,69 puntos porcentuales, respectivamente. En el polo opuesto, se aprecian diferencias positivas (demasiado pesimistas) en A Barcala, del 0,55%, y Xallas, del 2,2. Un cuadro reproducido a la derecha de estas líneas, en la parte inferior de la página, permite analizar en detalle la cuestión.
El documento recientemente editado por el INE también ofrece la posibilidad de conocer el peso demográfico relativo del entorno compostelano dentro de la comunidad autónoma. No representa gran cosa. Porque, actualmente, entre los 50 primeros ayuntamientos de la lista solo figuran la capital y tres localidades vecinas: Ames, Teo y Ordes.
Respecto a la realizada el 1 de enero del 2006, en la clasificación referida a los inicios del año siguiente se aprecian numerosos cambios que atañen al corazón de Galicia. En apenas 12 meses, hasta nueve municipios del lugar descendieron puestos. Santiago, Ordes, Santa Comba, Val do Dubra, Touro y Dodro bajaron un peldaño, mientras que O Pino, Tordoia y Boimorto cayeron dos cada uno.
Por contra, en igual lapso de tiempo, siete concellos escalaron posiciones; el que más, Oroso, pues ascendió cinco pisos, del 86 al 81. Arzúa, Negreira y Mesía subieron uno. Finalmente, Trazo, Boqueixón y Vedra ganaron un par, si bien esta última se quedó a una escasa distancia de haber conquistado otro, hasta llegar a tres. Se lo impidió, por cuatro individuos de margen, Cabana de Bergantiños (A Coruña).