Las obras de Galuresa y Lavacolla serán los hitos del próximo año

La Voz

SANTIAGO

Las máquinas entrarán por fin en la rotonda del Hórreo para construir el paso subterráneo tras años de proyecto

30 dic 2007 . Actualizado a las 03:09 h.

Hubo que aguardar años, pero al fin los ciudadanos podrán apreciar a lo largo del 2008 la gran obra modernizadora del aeropuerto de Compostela. Los nuevos servicios y la impresionante terminal proyectada pondrán Lavacolla a la altura de un aeropuerto de primera línea, con capacidad para nuevos retos y aspiraciones en el transporte aéreo. Son 120 millones de euros los que fluirán hacia el aeródromo compostelano, sobre quien pesa en adelante una enorme responsabilidad a la hora de resultar competitivo e incrementar en gran medida su actividad.

La potenciación de Lavacolla es el gran reto de la ciudad y la sola visualización de las obras de la nueva terminal marcará el año entrante. El objetivo es que el gran aeropuerto esté construido en el 2010. O quizás algo más tarde.

Otro gran momento que vivirá la ciudad y la comarca en el 2008 es la apertura a la circulación de la autovía Santiago-Brión. En principio, la cinta será cortada en febrero. Los conductores podrán recorrer en seis minutos el nuevo vial. Algo más tarde tendrán su oportunidad quienes circulen entre la capital y Cacheiras, que verán resueltos sus diarios quebraderos de cabeza sobre la calzada.

Las comunicaciones terrestres con las grandes ciudades darán un paso más con la complementación de los trabajos de la autovía a Ourense, y el inicio de las obras de la de Lugo. Esta última entra por fin en vereda tras una angustiosa espera desde la aprobación del proyecto.

El ferrocarril no tiene tanta suerte como en otros pagos, y aunque las vías de alta velocidad están en pleno estirón, habrá que contar los años desde el 2010 para ver llegar el AVE (¿descafeinado?) por el horizonte. La nueva estación compostelana estará aún en proyecto el año próximo. ?Es un reto con un mecanismo retardador.

Las máquinas operarán, sin embargo, muy cerca. El túnel de Galuresa, ya autorizado, comenzará a ser una realidad el próximo curso, después del verano. Es una de las actuaciones más anheladas para hacer algo más efectivo el periférico, que tropieza horriblemente en Pontepedriña. Le precede la apertura del cuarto giro, un soplo de aire fresco en la descongestión del tráfico de la zona. Los treinta millones de Galuresa rematarán la faena. En principio se colocarán en los primeros meses del año próximo en la parrilla de salida la ampliación del periférico en la zona norte y la duplicación del puente que conduce al polígono del Tambre. Y, se supone, se desbloqueará el tercer carril de la autopista. Es otro de los grandes retos anunciados que pueden verse plasmados en el año 2008.