La ejecución del aparcamiento subterráneo tiene un plazo formal de doce meses, aunque posiblemente ese período se quede corto. En todo caso, lo más seguro es que los usuarios del hospital no tengan acceso al nuevo servicio antes del 2009. La empresa tiene que acelerar mucho el ritmo para lograr entregar el párking antes de que concluya el 2008.
Pero al margen de que los trabajos culminen ese año o no, el proyecto lleva ya sobre sus espaldas el lastre de cinco años de retraso, puesto que fue adjudicado a la firma Metrovacesa en el mes de abril del 2001. Luego vinieron las dificultades técnicas de la ubicación y el largo desencuentro entre el Ayuntamiento y el Sergas, debido más que nada a que la Xunta quería soslayar sus responsabilidades en la actuación, hasta que por fin de alcanzó un acuerdo a finales del 2004. Luego sobrevinieron los problemas y negociaciones con la empresa adjudicataria, que a punto estuvieron de desembocar en un nuevo concurso. Y, por lo que se ve, todavía subsisten dificultades pese a la concesión de la licencia de obras.
Entretanto, aparcar en el recinto hospitalario (que cuenta con 1.500 plazas) es sumamente complicado en las horas punta, y los coches buscan huecos en el entorno con desesperación. Los vecinos de A Choupana se sienten perjudicadas por la avalancha de vehículos en sus calles.
El nuevo aparcamiento vendría a paliar esa situación. Una de las exigencias de la empresa era que el párking tuviera un acceso directo a los servicios hospitalarios, precisamente la fuente de los problemas actuales de la obra.